Los especialistas señalan que el almacenamiento de información en los servidores provoca más emisiones de CO2 de lo que cabría esperar
06 jun 2021 . Actualizado a las 10:15 h.La sociedad es cada vez más consciente del impacto que tienen nuestras acciones en el medio ambiente y de la contaminación que generan las diversas industrias y el transporte, pero de lo que no es tan consciente es de la contaminación que provoca la huella digital, especialmente la procedente del almacenamiento de datos.
La transformación digital ha traído muchos beneficios, como la reducción del consumo de papel, que repercuten positivamente en la lucha contra el cambio climático y reduce las emisiones de CO2. «Sin embargo, la producción, el uso y la transferencia de datos y, sobre todo, el almacenamiento provoca más emisiones de CO2 de lo que cabría esperar», indica la gerente de Calidad, Medio Ambiente y Prevención de Riesgos Laborales de ISS España, Ana Jimeno, con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente.
Estas emisiones se resumen bajo el término huella de carbono digital y ya suponen un 3 % de las emisiones de CO2, según han compartido ISS en un comunicado enviado a Europa Press. Además, se estima que en menos de diez años la tecnología de la información consumirá el 20 % de la energía generada en el mundo y la huella de carbono web podría igualar a la del transporte
Actualmente un 60 % de la población mundial (unos 4.660 millones de personas) tiene acceso a Internet. «Cada consulta, cada búsqueda, cada archivo enviado y cada documento almacenado, ejecutado miles de millones de veces, es responsable de parte de la creciente demanda mundial de energía y, por lo tanto, también del aumento de las emisiones de CO2», aseguran desde ISS. La mayor parte de la huella digital no se debe tanto a los mensajes o acciones que se realizan en Internet, sino a que en algún momento todos los datos que se guardan y comparten se almacenan ya sea en el servidor, correo o en un dispositivo que consume energía y por lo tanto necesita suministro eléctrico.
Subir todos estos archivos a la nube tampoco es la mejor opción. Como señalan desde ISS, la nube es un lugar real, y tiene forma de enorme servidor capaz de almacenar millones y millones de terabytes de información de usuarios de todo el mundo.