Sánchez y Johnson impulsan un acuerdo en la Unión Europea sobre Gibraltar

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ACTUALIDAD

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunió este lunes con el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, en el marco de la cumbre de la OTAN
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunió este lunes con el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, en el marco de la cumbre de la OTAN POOL

Moncloa afirma que España y Reino Unido mantienen «una relación económica y comercial muy intensa, que no se ha visto modificada tras el brexit»

15 jun 2021 . Actualizado a las 09:02 h.

Pedro Sánchez se reunió de manera bilateral durante el transcurso de la cumbre de la OTAN con el primer ministro británico, Boris Johnson. Según explicó el propio Sánchez, ambos abordaron «la necesidad de seguir reforzando las relaciones bilaterales, profundizando en áreas como seguridad y defensa, e impulsar el acuerdo entre España y el Reino Unido en lo relativo a Gibraltar». Johnson, por su parte, agradeció a Sánchez su enfoque «pragmático» para impulsar el acuerdo sobre Gibraltar tras el brexit.

Según un portavoz del Gobierno de Londres citado por Efe, ambos dirigentes coincidieron en que «el acuerdo político sobre Gibraltar, alcanzado el 31 de diciembre del 2020, proporciona un marco para un futuro acuerdo con la Unión Europea». «El primer ministro [Boris Johnson] agradeció al primer ministro [así se le llama en el comunicado, y no presidente] Sánchez su enfoque pragmático sobre este asunto», aseguró la fuente. «Ambos líderes también estuvieron de acuerdo en que tanto el Reino Unido como España tienen un papel que desempeñar en traer prosperidad a toda la región», concluyó ese portavoz.

El acuerdo sobre Gibraltar entre ambos países del pasado 31 de diciembre se alcanzó solo unas horas antes de que expirara el plazo de entrada en vigor del brexit y amenazó hasta el último momento con bloquear el pacto alcanzado por los representantes de la Unión Europea y los del Reino Unido. Londres y Madrid pactaron entonces garantizar la movilidad en la frontera y la circulación de los ciudadanos. Pero establecieron que ese acuerdo debería plasmarse en un tratado posterior entre el Reino Unido y la Unión Europea en los siguientes meses.