El investigador principal de la Gürtel relata al juez las presiones para tapar la caja B del PP

Mateo Balín MADRID / COLPISA

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El inspector Manuel Morocho, este martes, a su llegada a la Audienica Nacional
El inspector Manuel Morocho, este martes, a su llegada a la Audienica Nacional Óscar Cañas

El inspector Morocho confirma los apuntes de las agendas de Villarejo, el papel del jefe de la UDEF para que se fuera a Portugal y el interés de Fernández Díaz por su situación

16 jun 2021 . Actualizado a las 11:04 h.

El inspector Manuel Morocho, investigador principal del caso Gürtel, compareció este martes como testigo ante el juez que instruye la operación Kitchen en la Audiencia Nacional. El magistrado Manuel García Castellón quería conocer la versión del policía sobre la verosimilitud de las anotaciones encontradas en las agendas intervenidas al comisario jubilado José Manuel Villarejo. Unas referencias sobre Morocho registradas en plena investigación de los 'papeles de Bárcenas', a partir de febrero de 2013, que coincidieron en el tiempo con el comienzo del operativo parapolicial para espiar al extesorero del PP, recuperar información sensible en su poder y boicotear las pesquisas judiciales en marcha.

Morocho desgranó por espacio de tres horas las «presiones paralelas» y los intentos de sus superiores de apartarle de la causa con filtraciones u ofrecimientos de puestos mejor remunerados. La razón era sencilla: sus informes judiciales estaban siendo demoledores no solo para Bárcenas, sino también para los intereses políticos del PP.

Si la operación Kitchen se puso en marcha en julio de 2013, Morocho comentó al juez que desde un mes antes ya le llegaron los primeros ofrecimientos para dejar el caso. Afirmó que tuvo una reunión en una cafetería de Madrid con el comisario principal José Luis Olivera, entonces jefe de la UDEF, la unidad que investigaba Gürtel y a cuyo grupo pertenecía el testigo. Este, dijo, le ofreció un puesto como agregado de Interior en Lisboa e incluso en la ONU, con una remuneración superior a los 10.000 euros mensuales, porque «mandos policiales» querían apartarle de las pesquisas sobre la caja B del PP.

Según fuentes jurídicas presentes en su declaración, el inspector manifestó al juez que se le conminó a que «minusvalorara los papeles (de Bárcenas)», a lo que García Castellón le respondió: «Pues me deja usted un panorama desolador». Morocho resaltó, además, que esos altos cargos le impidieron incluir en el informe que presentó en el 2013 en el juzgado la relación de las personas que eran receptoras de dinero de la presunta caja B del partido, en referencia a los sobresueldos pagados con la contabilidad paralela. Pero finalmente rechazó esa propuesta y los metió en un anexo, como el de Mariano Rajoy o María Dolores de Cospedal, por ejemplo.

«Hola, ministro. Sí, estoy con él»

Un aspecto novedoso de esa reunión con Olivera, que aún no ha declarado como investigado en la operación Kitchen pese a los abundantes indicios contra él, es que el comisario recibió una supuesta llamada telefónica del entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, de la que dedujo que este le preguntaba precisamente por este encuentro: «Hola, ministro. Sí, estoy con él», aseguró Morocho que dijo Olivera a su interlocutor.

Al término de la declaración del inspector jefe, el abogado del exministro, que estuvo presente en el interrogatorio, negó la existencia de esta llamada, según señalaron las citadas fuentes jurídicas. El inspector también relató que le presionaron para que el nombre del empresario Ignacio López del Hierro, marido de Cospedal y recientemente investigado en Kitchen, no figurase en esos documentos.

Según explicó, uno de sus jefes se justificó en que «López del Hierro es amigo de Villarejo». Esta referencia se produjo a preguntas del magistrado, que intenta aclarar el significado de las anotaciones aparecidas en las agendas intervenidas a Villarejo el pasado octubre y en las que se hace referencia, precisamente, a Morocho.

Así, el 29 de abril del 2013 el comisario jubilado apuntaba: «Problemas sobre el último informe de Moroc.». Ese mismo día, el inspector había firmado un informe en el que aseguraba que el «M. R.» que aparecía en la contabilidad opaca de Bárcenas como perceptor de 163.507 euros en sobresueldos era supuestamente Rajoy. Ese mismo informe recogía que López del Hierro era la persona que supuestamente había hecho dos donaciones al partido por un total de 114.192,30 euros. Villarejo también escribió en sus cuadernos otra «entrada significativa», según el juez, cuando situaba el nombre de Morocho junto a la palabra «Lisboa», en supuesta referencia al destino en la embajada de España en Portugal que este martes confirmó el testigo.