Los indultos a los presos del «procès» abren nuevos escenarios, con la línea roja del referendo de autodeterminación
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Incertidumbre, escenificación y choques entre Gobierno e independentistas
28 jun 2021 . Actualizado a las 10:16 h.A su salida de la cárcel, los líderes independentistas han incidido en sus demandas de referendo de autodeterminación y amnistía, mientras el Gobierno reitera que ambas son irrealizables dentro del marco constitucional. Los expertos consultados por La Voz explican qué escenarios se abren en Cataluña y en la política nacional tras la aprobación de los indultos.
Incertidumbre y polarización. Carlos Barrera define el nuevo escenario en dos palabras: «Incertidumbre y polarización. «Incertidumbre porque nadie sabe si los indultos han sido un acierto o un error; y aun así, no se puede dar un tiempo indefinido al asunto porque el estancamiento sería señal de desacierto», explica. «Y polarización en la vida política nacional porque tanto los partidos de la derecha y del centroderecha como votantes del PSOE no entienden una medida que significa, para ellos, desarmar al Estado más que fortalecerlo», continúa. «La polarización se puede extender a las relaciones entre el Poder Ejecutivo y el Judicial, al sentirse este desautorizado», añade. En Cataluña «seguirá el juego de estrategias entre ERC y Junts; la situación del prófugo Puigdemont, para quien no cabía el indulto por no estar condenado, no ayuda».
mesa de diálogo
Posiciones enfrentadas. ¿Qué alcance tendrá la mesa de diálogo entre ambos Gobiernos? «La cuestión se puede reducir a la siguiente pregunta: ¿pueden llegar a encontrarse los máximos a los que puede llegar el Gobierno de la nación con los mínimos que pueden exigir los independentistas catalanes?», se pregunta Barrera. «No parece fácil, especialmente porque, además, hay una Constitución de por medio, un ordenamiento legal que no puede saltarse por las bravas; ya se vio en el 2017; podemos asistir a un nuevo día de la marmota, si bien esta vez mediando un proceso de diálogo previo entre las partes que no existió entonces», afirma.
los límites
El referendo de autodeterminación no cabe. Verónica Fumanal es contundente: «El referendo de autodeterminación no cabe en la Constitución actual, debería reformarse y para eso es necesario también el PP». Barrera asegura que «los independentistas no se van a contentar con un nuevo estatuto, por más que sea más adelantado incluso que el del 2006 o que incluya un pacto fiscal tipo Pais Vaco y Navarra». Y advierte: «Un referendo pactado, si se pudiera llegar a él con subterfugios legales, nunca podría ser expresamente de autodeterminación porque no lo permite la Constitución y es una raya roja que el Gobierno Sánchez no traspasaría». Otra cosa, añade, «sería llevar a consulta popular, utilizando los eufemismos habituales, otros marcos de convivencia o expresiones similares que escondan avances hacia nuevos modelos de relación con Cataluña». «Esto último podría resultar viable, eso sí con muchísimas precauciones y riesgos de desgaste político para ambas partes», concluye.
la escenificación
Aguantar hasta las elecciones. Para Santiago Martínez, el Gobierno y los independentistas «en principio están condenados a aguantar hasta casi el final de legislatura, y conforme se acerque un posible escenario de adelanto electoral o la fecha establecida de elecciones habrá que ver cómo reaccionen ambas partes en función de las encuestas».
«Dentro de esa escenificación, los independentistas podrían romper la mesa de diálogo para ganar crédito entre sus filas, lo cual podría pasarle cierta factura al Gobierno, porque la oposición le echaría en cara que les han tomado el pelo, todo esto con la correspondiente exageración hiperbólica», observa. «Sánchez seguramente tenga que ceder en ciertas cuestiones para evitar que se rompa en un momento tan clave como el final de su mandato», sostiene.
El Ejecutivo busca normalizar la convivencia, pero el conflicto no acaba
«Hay mucho camino para recorrer, porque hay muchos procesos judiciales aún abiertos; y además es el momento en que el independentismo tiene más fuerza institucional y representación parlamentaria», asegura Magda Gregori. En su opinión, «los indultos son una solución personal, para un grupo de personas y sus familias, pero no soluciona el conflicto, que sigue latente y sin propuestas ni soluciones políticas». Para la politóloga catalana, «la solución no solo pasa por los presos». Prevé que «el Gobierno español utilizará los indultos como plataforma de propaganda en Europa y la escena internacional, intentando desvincularse de la mala imagen de la cúpula judicial española».
la estrategia
Normalización y efecto verano. «Los indultos persiguen un claro interés político en dos frentes», explica Martínez. El primero, «normalizar la convivencia política en Cataluña y en todo el Estado español reduciendo así la tensión existente entre la Moncloa y la Generalitat». Por eso «no es baladí que se haga durante la que empieza a parecer la salida a la crisis sanitaria, gracias a las vacunas, y la consecuente recuperación económica, y en pleno comienzo del verano, lo que le quitará peso mediático al asunto y fuerza a la oposición». Pronostica que «conforme finalice el verano y empiece la agenda política y abra el Congreso se irá reduciendo el tono, que no considero que vaya a ser excesivamente reivindicativo, pues imagino que debe de haber algún pacto expreso o tácito entre Gobierno y dichos actores».
balance de fuerzas
El PSOE refuerza sus alianzas. «Esto nos lleva a la segunda dimensión, esto fortalece al PSOE al reforzar sus alianzas de cara a la finalización del mandato de Pedro Sánchez, sin Pablo Iglesias haciendo de Pepito Grillo y con una Yolanda Díaz mucho más dócil, y con un improbable escenario de moción de censura, pues Vox no puede hacer el ridículo una segunda vez y el PP no puede desgastar su imagen de partido al alza sufriendo una derrota en una moción», señala.
Los secesionistas miran a sus bases, pero lo que cuenta no es lo que digan, sino lo que hagan
Para Verónica Fumanal, los indultos suponen «un cambio de ciclo que intenta pasar página de los peores episodios del procés, de las acciones que se llevaron a cabo». La politóloga señala que «es importante diferenciar entre decir y hacer, los políticos no estaban en prisión por sus palabras, sino por sus hechos, y son los hechos los que hay que juzgar en estos momentos». «Y por los hechos, podemos decir que el independentismo también ha avanzado posiciones», concluye.
De cara a la galería
Santiago Martínez prevé que los indultados y sus organizaciones «darán mensajes del estilo ‘la lucha no ha terminado', pero más de cara a su galería, a sus votantes». «Las sentencias y todo el proceso de desgaste vivido por los actores políticos independentistas, así como los indultos, provocarán un tono menos beligerante e inicialmente habrá pequeños acuerdos para que todo encaje con el escenario planteado por el Gobierno para otorgarlos», apunta. «Se trata de escenificar de modo visual algo que se ha ido verbalizando estos meses, y a ambas partes le interesa que no haya distorsiones en esa imagen, puesto que el independentismo podrá seguir adoptando su estrategia discursiva y política de cara a su consumidor, y el Gobierno habrá propiciado que esta se ejecute en una mesa de diálogo, por lo que inicialmente podrá ejercer cierto control; todo dependerá de cuánto pueda durar esta escenificación», concluye el consultor político gallego.