Juan Gestal: «El macrobrote de Mallorca viene a decirnos que esto todavía no acabó»
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El epidemiólogo es partidario de vacunar ya al grupo de edad de entre 12 y 30 años
04 jul 2021 . Actualizado a las 10:12 h.Hace justo un año, mientras gran parte de la gente disfrutaba del primer verano de la era covid, Juan Gestal estaba encerrado en su casa de Muros preparando Pandemias. Las epidemias que asolaron la humanidad (Editorial Bolanda), un minucioso trabajo en el que analiza todas las enfermedades infecciosas que han puesto patas arriba el mundo, incluido el coronavirus. El exdecano de la Facultade de Medicina de Santiago es uno de los mayores expertos en medicina preventiva y salud pública, y desde su punto de vista hay muchas cosas que no se hicieron nada bien en la gestión de esta crisis sanitaria.
-De todas las pandemias que ha habido, ¿cuál ha sido la peor?
-Para nosotros que la estamos viviendo ahora mismo, esta es la peor. Sin embargo, la enfermedad más terrible que ha sufrido la humanidad ha sido la viruela, que nos acompaña desde tiempos remotos y hay incluso menciones en momias egipcias. Y luego están las grandes pandemias de peste que duraron siglos, cada ocho o diez años se producía un rebrote en diferentes lugares e iba diezmando a la población.
-¿Cuál ha sido la más parecida al coronavirus?
-La de la gripe de 1918, es una pandemia también respiratoria, de transmisión aérea, que puso al mundo patas arriba. Ahora la situación de desarrollo de nuestro sistema sanitario, y la capacidad de respuesta es mucho mayor.
-A la vista de todas las pandemias previas, ¿cómo se ha actuado frente al covid?
-A lo largo de este año y medio de pandemia hemos ido viendo como al principio se centraba la atención en cosas banales que no tienen nada que ver con la enfermedad, como la limpieza de superficies. Es evidente que hay que desinfectarlas, pero lo de fumigar calles y otras cosas fueron acciones que escandalizaban, porque cualquiera que sepa algo de enfermedades que se contagian por vía aérea sabe que no tienen ningún sentido. Se centró todo en la transmisión por gotas, y en cambio la OMS no ha querido saber nada de los aerosoles, y es el principal mecanismo de contagio: interiores y aerosoles. Por tanto, siempre hay que recordar la importancia de la ventilación, y del uso de mascarilla FFP2 para protegerse. Todo eso, si se hubiese hecho bien, habría minimizado el problema.
-¿Por qué en algunos lugares doblegaron antes la pandemia?
-Porque los países occidentales no hemos ido a por el virus, a declararle la guerra sin cuartel, como han hecho en Australia, Nueva Zelanda, la propia China, u otros que han dicho: «No, nosotros no vamos a convivir con la enfermedad, vamos a eliminarla». Eso les permitió dañar menos, salir antes a la nueva normalidad y recuperar la economía.
-¿Qué se hizo mal aquí?
-Aquí se ha salido antes de tiempo del confinamiento porque llegaba el verano y los turistas; y ahora volvió a pasar con el estado de alarma, que se levantó antes de lo debido. La consecuencia es que seguimos con ese goteo en la disminución de los casos, que se debe a la vacunación. La recuperación podría haber sido más rápida si se hubiese mantenido unas semanas más el estado de alarma.
-Incluso se empieza a hablar de una quinta ola a raíz del macrobrote de Mallorca.
-Yo no hablaría de momento de ninguna ola, porque lo lógico es que la enfermedad siga descendiendo si seguimos vacunando. El macrobrote de Mallorca viene a decirnos que esto todavía no acabó. Este aumento importante de la incidencia en menores de 12 a 30 años demuestra que hay que vacunarlos ya. Pero aquí parece que han decidido seguir con el plan y que no se va a priorizar.
-¿Cuál es su opinión?
-Yo no tengo toda la información, hay que analizar si la subida de la incidencia es debido solo a este brote o es generalizada, que sería preocupante. Desde fuera parece lo más lógico que se vacunara rápidamente a los menores de 30 años, que son los que tienen una gran movilidad y, aunque no van a llenarnos las ucis ni los hospitales, pueden transmitir la enfermedad a los familiares que no estén vacunados y propiciar esa quinta ola de la que se habla.
«El mundo no está libre de sufrir más pandemias como esta»
Exdecano de la Facultade de Medicina de Santiago, catedrático emérito de la USC, experto en medicina preventiva y salud publica y miembro de las reales academias de Medicina y Farmacia de Galicia son algunos de los méritos que aparecen en el currículo de Juan Gestal, que en estos meses se ha convertido en una de las voces autorizadas para analizar la evolución del covid.
-¿Cómo se vivirá este segundo verano de pandemia?
-La sensación es como si estuviésemos en un globo, no sabemos si se van a tomar medidas con un poco de seriedad. Creo que es necesario adoptar decisiones importantes, y pienso que habría que vacunar a los jóvenes porque no hay otra forma de controlarlos. Y luego están los del grupo de 30 a 40, que se supone que son más juiciosos, y que tendrían que esperar un poco más.
-Esta no será la última pandemia que vivirá el mundo.
-No. Yo espero vivir muchos años, y no tener una epidemia de estas que se producen cada siglo. El mundo no está libre de sufrir más pandemias como esta, incluso hasta peores, porque todo puede ocurrir y hay que prepararse. En la última parte del libro ya hablo de lo que se podría hacer para enfrentarse al desafío de las pandemias en el futuro.
-Y, ¿qué habría que hacer para estar preparados?
-Hemos visto que nuestro sistema nacional de salud que pensábamos todos que era de los mejores del mundo, pues no lo era tanto. No por los profesionales, que tiene unos profesionales muy bien preparados y capacitados, sino porque estaba descapitalizado: mucha tecnología no se renovó por la crisis económica, se jubiló anticipadamente a muchos sanitarios, la atención primaria tenía una gran cantidad de deficiencias y de necesidad de reformas que ya se sabían. Los problemas se conocían, pero no se les puso solución. Al margen de todo esto, la salud pública ha sido la cenicienta del sistema sanitario, cuando es los ojos para la vigilancia epidemiológica, para ver los problemas y atajarlos a tiempo. La salud pública solo recibe el 2 % del presupuesto de Sanidad, y el 80 % de ese 2 % se destina a la compra de vacunas. La salud pública necesita financiación, organización y dotación de recursos humanos.