Pegasus, el virus que espía a 50.000 personas en el mundo

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El programa de espionaje accedió a miles de teléfonos móviles, extrayendo los datos privados de sus dueños

19 jul 2021 . Actualizado a las 20:26 h.

El programa de espionaje Pegasus, vinculado a la empresa israelí NSO, ha infectado 50.000 móviles de periodistas, activistas y políticos de todo el mundo. Se trata de una herramienta que permite acceder de forma remota a un equipo infectado, controlarlo y obtener información personal de su dueño.

Como ha desvelado la investigación realizada por el consorcio de medios Forbidden Stories y Amnistía Internacional, con pruebas obtenidas a partir de un análisis forense realizado a los teléfonos, 50.000 móviles de todo el mundo podrían ser objetivo del software Pegasus.

El analista de amenazas móviles de Avast, Jakub Vavra, explica en un comunicado que Pegasus es una herramienta de acceso remoto (RAT) con capacidades de spyware, es decir, una herramienta con la que se puede vigilar a distancia el móvil de una persona y acceder a elementos como la cámara o el micrófono, o realizar acciones como capturas de pantalla o el registro de las pulsaciones.

El programa de espionaje se instala cuando el usuario pincha en un enlace desde su teléfono, según la investigación. Con él, sus responsables son capaces de extraer datos de aplicaciones de mensajería populares como WhatsApp, Facebook y Viber, así como de servicios de correo electrónico y navegadores.

Facebook denunció el año pasado a NSO, empresa a la que acusa de infectar en el 2019 una red de servidores de EE.UU. para hackear cientos de smartphones y espiarlos a través de WhatsApp.

El analista señala que «se usa como una herramienta muy selectiva», ya que este software «se utiliza solo en unos pocos individuos, aparentemente, con fines de vigilancia». Lo habitual en otros spyware es extenderse ampliamente para cosechar masas de datos de usuarios.

El responsable de WhatsApp, Will Cathcart, añade que el software se usa para «cometer horribles abusos contra los derechos humanos en todo el mundo».

La Federación Internacional de Periodistas (FIP), por su parte, también rechaza los intentos de interferir en las comunicaciones privadas y recomienda a los profesionales que extremen la vigilancia a la hora de proteger sus datos. En este sentido, la FIP subrayó que la comunidad internacional debe inspeccionar y regular las organizaciones que suministran productos que tienen la capacidad de socavar libertades esenciales y críticas para la democracia, como la libertad de prensa.