La política, la economía y el fútbol de Portugal, sacudidos por un escándalo

Begoña Íñiguez LISBOA, CORRESPONSAL

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Vieira fue detenido el 9 de julio y trasladado a los juzgados. Ahora se encuentra en arresto domiciliario.
Vieira fue detenido el 9 de julio y trasladado a los juzgados. Ahora se encuentra en arresto domiciliario. ANTONIO COTRIM | Efe

El expresidente del Benfica, Luis Felipe Vieira, en el eje de la trama

25 jul 2021 . Actualizado a las 10:50 h.

El hasta hace unas semanas todopoderoso presidente del Benfica Club de Fútbol, el empresario Luís Filipe Vieira (Lisboa, 1949) que se encuentra en prisión domiciliaria desde comienzos de julio, es el protagonista del más reciente megaproceso de la Justicia portuguesa y del escándalo del momento al sur del Miño. La denominada operación Tarjeta roja es un supuesto entramado de corrupción, delitos fiscales y tráfico de influencias, de 100 millones de euros, que podrían ser más, para su beneficio personal, con los consiguientes daños económicos al Estado luso, a su club y al Novo Banco, que concedió durante años a Vieira numerosos créditos en condiciones muy ventajosas, que nunca pagó y sin intereses.

El juez de instrucción del caso, y encargado de la detención del empresario, es Carlos Alexandre, quien comandó la operación Marqués en sus comienzos y detuvo al ex primer ministro José Sócrates en noviembre del 2014, por sospechas de corrupción, tráfico de influencias y blanqueo de capitales, durante su etapa como jefe del Gobierno de Lisboa.

El Benfica es el club de fútbol con más socios en Portugal, la opinión pública llevaba varios años cuestionando los turbios negocios de Vieira, quien compareció en el Parlamento hace unos meses en una comisión de investigación, por los ventajosos créditos concedidos durante años al expresidente del Benfica, primero por el Espirito Santo y después de su caída, por el Novo Banco.