«Me atacó por detrás y grité», denuncia una joven en las redes tras sufrir un intento de agresión sexual en Vigo

Daniel Portela Otero VIGO / LA VOZ

ACTUALIDAD

La joven denunció los hechos ante la policía
La joven denunció los hechos ante la policía M.MORALEJO

El episodio sucedió este miércoles en la Bajada de San Roque

25 jul 2021 . Actualizado a las 10:51 h.

«Estaba volviendo a casa. He pasado muchas veces por ese camino, nunca pensé que fuese peligroso», cuenta Sara C., de 22 años, que vivió una agresión sexual el pasado miércoles en la Bajada de San Roque. Sucedió a plena luz del día, a las 14:30, momento en el que no imaginaba que pudiese sucederle. Tampoco pensó que aquel hombre de camiseta roja la estuviera siguiendo, ya que el trayecto que compartieron fue corto. «Al girar hacia un callejón, sentí que él aceleraba. Me cogió por detrás, me agarró de tal forma que estaba inmovilizada y con su mano vi que intentaba taparme la boca. Por suerte, no me paralicé, empecé a gritar», relata. Según le contaron los vecinos que la escucharon, el hombre se marchó cuando abrieron la ventana. Antes de separarse, llegó a tocarle un pecho. Una vez estuvo en casa y más tranquila, su padre la acompañó a poner la denuncia policial. Pero el relato de los hechos ha trascendido el documento oficial. La joven compartió lo sucedido en Instagram, donde recibió numerosos mensajes de apoyo, incluso de desconocidos.

«Cuando me cogió, y vi que llevaba un pañuelo blanco, pensé que yo iba a ser otra más. Tuve la sensación de que podía hacer conmigo lo que quisiera», cuenta. La policía no le dio importancia al detalle del pañuelo, pero en el momento a ella le asustó: «A saber qué hace conmigo», pensó mientras la agarraba. Está segura de cuál era su propósito: «Tenía justo la mochila en mi espalda. Si él hubiera querido robarme podría haberme cogido de la mochila», reflexión que hizo en comisaría tras preguntarle si la intención del hombre era sexual. «Mi agresor estaba consciente y sabía lo que hacía. No era ningún ‘loco’», escribió en Instagram. «Como no nos esperamos que una persona pueda actuar así, lo achacamos a patologías mentales, que están muy estereotipadas. Muchas veces sucede por la educación que recibimos», explica.

Insiste en la importancia de la presencia de los vecinos: «Una vecina se asomó a la ventana y me preguntó qué había pasado. Después bajó un hombre para tranquilizarme. Él fue quien llamó a la policía». Sin embargo, ninguno de ellos pudo ayudar a identificar al agresor. La joven lamenta que la descripción que dio en comisaría es demasiado general: «Un hombre de 30 años, de piel morena, corpulento y más alto que yo. Debía de medir 1,80. No escuché su voz y tampoco pude verle la cara porque me atacó de espaldas». La policía quedó en ponerse en contacto con ella si lograban identificarlo gracias a las cámaras de alrededor.