El juzgado devuelve a dos jubilados la caravana con la que cruzaban España cargados de hachís

Serxio González Souto
s. gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

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Considera que ninguna sentencia ha ordenado su decomiso. La pareja, afincada en Vilanova de Arousa, está en prisión provisional

06 ago 2021 . Actualizado a las 09:45 h.

Los integrantes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) del Cuerpo Nacional de Policía en Pontevedra consiguieron, en diciembre, detener a un matrimonio jubilado de Vilanova que supuestamente recorría España traficando con hachís. En colaboración con sus compañeros de Asturias, interceptaron en la A-8 la autocaravana en la que viajaba la pareja y descubrieron un alijo compuesto por media tonelada de material que escondían en varios departamentos ocultos dentro del propio vehículo. Ahora, el Juzgado de lo Penal número 2 de Gijón, que ha asumido el caso, devuelve la furgoneta a sus propietarios, por considerar que ninguna sentencia ha ordenado su decomiso.

Este paso ha generado un profundo desconcierto en medios policiales por varios motivos. Para empezar, porque, con sentencia o sin ella, el grupo número dos de la UDYCO de Pontevedra había solicitado expresamente que la autocaravana fuese incautada, en la fase de instrucción del proceso abierto contra el matrimonio arousano. En segundo término, porque se trata de una furgoneta que, además de haber sido adecuada para su uso como caravana de viaje, está especialmente preparada para transportar furtivamente grandes cantidades de mercancía, por lo que el riesgo de que siga en la carretera resulta elevado, y no precisamente para el reparto de caramelos. Por último, la decisión judicial pone un extraño colofón a una investigación que ha costado dos años de trabajo para desarticular una organización capaz de colocar hachís procedente de Algeciras en todo el norte de España. La pareja continúa en situación de prisión provisional.

Afincados en Vilanova

Las pesquisas policiales van mucho más allá de las andanzas de Antonio Novás y de su esposa Lola Fajardo, un agricultor y una trabajadora de geriátrico que presuntamente dedicaban los días de su jubilación a complementar su pensión viajando por España con su caravana llena hasta los topes de hachís. La operación, denominada gráficamente Bodorrio, apunta a una red dirigida desde Galicia, en la que los pretendidos turistas afincados en Vilanova no serían más que un par de piezas útiles. Su cometido era sencillo: bajar a Algeciras, recoger el material, ocultarlo en la caravana y trasladarlo al norte sin hacer preguntas.

Por lo visto, los 450 kilogramos que cayeron en Asturias tenían como destino el País Vasco. La verdad es que la furgoneta, un modelo Opel Vivaro de color gris, había sido trabajada a fondo para rellenarla de mercancía: los huecos se abrían bajo el sofá cama, en los laterales y en el espacio que media entre el suelo y la escalera de acceso a su parte posterior, convertido en un cajón. Entre setecientos y mil kilogramos es el volumen por envío que calcula la UDYCO. En su vivienda de Ousensa, Antonio y Lola guardaban catorce mil euros en dos fajos, probablemente sus ganancias de dos viajes, además de teléfonos móviles, una carabina y abundante munición.