La pandemia ha disparado las hospitalizaciones psiquiátricas entre niños y adolescentes

j. leao MADRID / EFE

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Imagen de archivo de la unidad de urgencias del Hospital Materno Infantil Teresa Herrera de A Coruña
Imagen de archivo de la unidad de urgencias del Hospital Materno Infantil Teresa Herrera de A Coruña c

También ha habido «un crecimiento espectacular, muy llamativo» de trastornos graves alimentarios, afectivos y descompensaciones en niños con autismo

08 ago 2021 . Actualizado a las 09:57 h.

La pandemia ha provocado «un aumento exponencial» de la hospitalización de niños y adolescentes por problemas graves de salud mental como conductas autolesivas, trastornos depresivos, anorexia nerviosa y abuso de nuevas tecnologías, que obligaron a abrir más camas para atender esta demanda. «Las conductas autolesivas en adolescentes se han multiplicado por cuatro y las de adultos por dos», asegura el jefe de Psiquiatría del Hospital 12 de Octubre, Gabriel Rubio.

También ha habido «un crecimiento espectacular, muy llamativo» de trastornos graves alimentarios, afectivos y descompensaciones en niños con autismo. «El confinamiento ha hecho que pagaran un alto precio», según el doctor Celso Arango, director del Instituto de Psiquiatría del Marañón. El aumento de la demanda hizo que se abriera un 30 % más de camas de psiquiatría infantojuvenil.

Durante el confinamiento, bajaron un 90 % las derivaciones desde Atención Primaria a los centros de salud mental. «Atendimos a nuestros pacientes graves para que no se descompensaran, y enviamos a profesionales a dar atención psicológica a pacientes covid en hospitales y hoteles medicalizados», explica Rubio.

En septiembre «empezamos a recibir pacientes nuevos muy graves que entraban por Urgencias. Llevarían un tiempo con problemas, pero sin acercarse al médico por las barreras de la pandemia. Cuadros clínicos muy graves de gente que llevaba desde marzo al verano angustiada».

También después del verano los pediatras empezaron a «derivarnos niños y adolescentes con conductas autolesivas, trastornos depresivos, alimentarios (anorexia nerviosa) y abuso de las nuevas tecnologías como vía de escape», añade. «Esperamos más adultos tras el verano», porque en la crisis de 2008 aumentaron un 20 % y ya «nos están avisando desde AP del aumento del consumo de benzodiazepinas porque la gente duerme mal y pide recetas».