No hay duda, el ser humano está calentando la Tierra

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Incendio forestal cerca de la ciudad de Greenville, en California
Incendio forestal cerca de la ciudad de Greenville, en California FRED GREAVES

Si se mantiene el actual ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero, la temperatura global aumentará 2,7 grados

09 ago 2021 . Actualizado a las 16:12 h.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha responsabilizado a los seres humanos de que el cambio climático esté afectando a todas las regiones habitadas del mundo y provocando que los fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor, fuertes precipitaciones, sequías y ciclones tropicales, se vuelvan más frecuentes.

Así lo pone de manifiesto el sexto Informe de Evaluación sobre Cambio Climático, que se compone de tres partes y de un informe de síntesis, publicado este lunes 9 de agosto por el IPCC, con sede en Ginebra (Suiza).

La investigación revela que el calor extremo, incluidas las olas de calor, se ha vuelto «más frecuente e intenso» en la mayoría de las regiones de la Tierra desde la década de 1950, mientras que el frío extremo, incluidas las olas de frío, se ha vuelto «menos frecuente y severo».

Los expertos en clima que han realizado el informe, que se entregará en cuatro partes hasta 2022, relatan que los episodios de precipitaciones extremas han ocurrido con más frecuencia e intensidad en la mayor parte del área terrestre desde 1950.

Además, la investigación destaca que los ciclones tropicales importantes han aumentado durante las últimas cuatro décadas y la latitud donde los ciclones tropicales  occidental alcanzan su máxima intensidad en el Pacífico Norte se ha desplazado hacia el norte.

Si se mantiene el actual ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero, la temperatura global aumentará 2,7 grados a finales de siglo con respecto a la media de la era preindustrial. Este aumento, que conllevaría también mayores eventos climáticos extremos tales como sequías, inundaciones y olas de calor, estaría lejos del objetivo de menos de 2 grados fijado por el Acuerdo de París, que recomendaba limitar esa subida a 1,5 grados centígrados.

Mantener la actual situación, en la que la temperatura global es como media 1,1 grados más alta que en el período preindustrial (1850-1900), no sería suficiente: los científicos prevén que con ello se alcanzaría un alza de 1,5 grados en 2040, de 2 grados en 2060 y de 2,7 en 2100.

En el escenario más pesimista, donde las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero se doblarán a mediados de siglo, el aumento podría alcanzar niveles catastróficos de alrededor de 4 grados en 2100, alerta el informe.

Cada grado de aumento podría suponer un 7 % más de precipitaciones en el mundo, por lo que podría conllevar un aumento de tormentas, inundaciones y otros desastres naturales, advierte el IPCC.

Las olas de calor extremo, que en época preindustrial ocurrían aproximadamente una vez por década y actualmente ocurren 2,3 veces, podrían multiplicarse hasta 9,4 veces por década (casi una por año) en un escenario con 4 grados más de temperatura.

Por el contrario, en la hipótesis más óptima considerada por el informe, aquella en la que se alcance neutralidad de carbono (emisiones netas cero) a mitad de siglo, el aumento de temperatura sería de 1,5 grados en 2040, 1,6 grados en 2060 e incluso bajaría a 1,4 grados a final de siglo.

El estudio, elaborado por 234 autores de 66 países, reconoce que la reducción de emisiones no tendría efectos discernibles en la temperatura global hasta pasadas unas dos décadas, aunque los beneficios en la contaminación atmosférica se notarían antes, en cuestión de pocos años.