Indemnizan a una paciente por dejarle dentro un paño tras pasar por quirófano
ACTUALIDAD
«Me arruinaron la vida», dice Beatriz Janeiro, que será compensada con once mil euros, aunque su abogado recurrirá al considerar que el pago es insuficiente
25 ago 2021 . Actualizado a las 16:18 h.«Me arruinaron la vida», cuenta Beatriz Janeiro, una enfermera que vive en Portonovo y que ganó una reclamación de responsabilidades al Sergas por los daños que sufrió por culpa de una «negligencia» en el Hospital Provincial de Pontevedra.
«Todo empezó mal desde el principio», explica Beatriz con rabia. La enfermera relata que hace un año le encontraron un mioma en un reconocimiento ginecológico. Por lo que la ingresaron en el hospital para operarla en lo que acabaría en una histerectomía. «Cuando me bajaron a quirófano yo estaba muerta de miedo. Nunca me habían operado de nada, yo siempre estuve en el otro lado».
Beatriz Janeiro cuenta que la operación «se alargó y al parecer fue bastante complicada». Y es que «por lo visto el mioma estaba muy adherido a la pared abdominal y a la vejiga», por lo que acabaron haciéndole una histerectomía. Todo parecía haber salido bien, pero esa noche empezó la pesadilla.
«Por la noche me encontré mal. Empecé a vomitar negro. En ese momento no tenía el timbre cerca, entonces no pude llamar y vomité en unas toallas que tenía al lado. Vi que era todo oscuro pero como estaba baldada de la morfina, de la anestesia y de la medicación no me pude fijar bien», cuenta Beatriz. «Cuando me vinieron a cambiar la medicación lo comenté pero no le dieron importancia. Estuve toda la noche vomitando».
Beatriz estuvo encontrándose mal un día entero. Intentaba que los médicos y los enfermeros se dieran cuenta de que algo pasaba, pero no recibía respuesta. «No fue hasta la noche siguiente que la ginecóloga se preocupó de pedirme pruebas para ver qué pasaba», recuerda la enfermera. «Cuando acabaron las pruebas y me subieron a planta, me encontré con el equipo de cirugía de Montecelo. Me preguntaron por mi familia y me dijeron que los llamara porque teníamos que ir al quirófano de urgencia». Los médicos le dijeron a Beatriz tenía una infección, y le advirtieron «que me fuera mentalizando porque igual no salía del quirófano».
«Me dijeron que probablemente me habían perforado el intestino, cosa que es muy típica en estas intervenciones», dice Beatriz. Pero la operación acabó con sorpresas. Al parecer una de las personas que estaban en la primera operación usó un trapo de quirófano verde y le cerraron con él dentro. «Cuando pedí los informes fue cuando me enteré lo que realmente había pasado. La enfermera se ausentó para atender una consulta. Y fue por esto que nadie se dió cuenta de que se pidió un trapo, por lo que no se apuntó», explica Beatriz.
Con todos los papeles en la mano y todos los informes médicos, Beatriz Janeiro se puso en marcha para pedir justicia. Así, esta enfermera acudió al abogado Carlos Quintiá Celaya para interponer una reclamación de responsabilidad al Sergas en la que pedían que le indemnizasen con 16.152,24 euros. La respuesta del Sergas fue la de darle a Beatriz una total de 11.503,41 euros.
El propio abogado informó de que recurrirán por la cantidad total solicitada. Y recuerda, que este asunto podría haberse enfocado, en vez de como mala praxis médica, como imprudencia temeraria, y haberlo llevado por la vía penal.
«La vida es lucha. Y hay que seguir luchando», afirma Beatriz. La enfermera declara, «ahora voy a ir a por todo. Por lo menos lo mio quedara como algo que otras mujeres podrán utilizar y por eso me siento de lo más orgullosa».