Es importante tomarse la reincorporación como un reinicio que permita analizarse a uno mismo y encontrar las cosas que no funcionan
31 ago 2021 . Actualizado a las 09:04 h.Reincorporarse al lugar de trabajo después de un período prolongado de inactividad puede ser duro y pesado. Las vacaciones son un oasis de paz en el desierto de las duras exigencias del entorno laboral. El estrés de la rutina puede resultar corrosivo para el espíritu. Avinagra el alma. Si uno no es capaz de recomponer sus piezas y afrontar la realidad, la frustración puede adueñarse de su carácter y convertirlo en un espíritu errante. Además, problemas que ya existían se han multiplicado en intensidad y frecuencia a raíz de la pandemia. Tomárselo todo con más calma parece ser la forma más efectiva de mantener la cordura en un mundo cada vez más loco.
No existe una fórmula mágica para esto de la vida. Cada persona es un cosmos llena de recovecos, pliegues y contradicciones. Antes que hacer caso a gurús sabelotodo que venden atajos tramposos para alcanzar la felicidad, es necesario hacer un concienzudo examen interno. Un ejercicio topográfico que desentrañe los confines de nuestra forma de vivir y relacionarnos con el medio. La vuelta al trabajo después de un período vacacional es el momento perfecto para pararse a reflexionar. Encontrar formas de minimizar el estrés, conciliar la vida privada con la laboral y mantener bajo control la salud mental son algunos de los puntos fundamentales para tener una vuelta a la faena llevadera y mejorar la calidad de vida. No cometer excesos innecesarios y, siempre que sea evitable, no hacer hábito de cosas que puedan afectarnos negativamente a nosotros o a lo que nos rodean. No hay una forma única de afrontar el fin del paréntesis estival, pero tomárselo como un reinicio que sirva para analizar nuestra situación y nuestras carencias parece un buen comienzo.
Es fundamental descansar y desconectar durante las vacaciones, pero la sociedad en su conjunto debe comenzara afrontar los problemas del futuro conjuntamente. Y el mantenimiento de la salud mental debe ser una tarea de todo el año.