Los analistas creen que la confrontación entre partidos seguirá siendo dura en asuntos como la subida de la luz, la crisis de Afganistán, la pandemia y el desafío catalán
01 sep 2021 . Actualizado a las 09:06 h.Tras un mes de agosto en el que se ha mantenido la confrontación política debido a asuntos como la subida de la luz, la crisis de Afganistán o la pandemia, los partidos afinan sus estrategias de cara al nuevo curso. Los politólogos consultados por La Voz analizan cuáles serán y qué temas pueden marcar la agenda.
en clave preelectoral
Iniciativa y errores. «Los distintos partidos, tanto los del gobierno de coalición como los del bloque de la censura y los de la oposición, intentarán marcar territorio y agenda política», asegura Carlos Barrera. «La incógnita es quién conseguirá mayormente llevar la iniciativa y quién cometerá más errores, que cada vez penalizarán más», explica. «Este otoño se cruzará el ecuador de la legislatura y todos andan ya mirando de reojo las siguientes elecciones generales, supuestamente en el 2023», añade. «Casi todo se hará en clave preelectoral, en modo ‘campaña permanente'; en estas condiciones ambientales y con la recuperación plena de la pandemia aún por llegar, la así llamada polarización política es bastante difícil que desaparezca», concluye.
cómo será
Alto voltaje y continuidad. Verónica Fumanal pronostica «un curso político de alto voltaje, en el que podemos esperar la reactivación del tema catalán, ya que se inicia con la mesa de negociación bilateral». También «la aprobación de leyes importantes en educación, con un fuerte tono social y el nudo de la crisis de la luz, en la que PSOE y UP mostrarán discrepancias importantes».
José Rama espera «más continuidad que otra cosa. Es previsible que la confrontación y división política sigan marcando la actividad parlamentaria española». «Los dos bloques ideológicos están bien definidos, con los partidos alineados perfectamente en la defensa de dichos bloques y, por lo tanto, solo cabe esperar que la polarización siga acentuándose», sostiene. «No parece que una estrategia política basada en el entendimiento, la colaboración y la toma de decisiones de manera consensuada, sea la que venga a imponerse en este curso político», lamenta.
PSOE y unidas podemos
Capitalizar los logros económicos. Para Barrera, «PSOE y UP intentarán capitalizar los logros económicos y sociales que permita la previsible recuperación económica». En este sentido, «aunque a ambos les interesa que se hable de su protagonismo en ello, cada uno pretenderá capitalizarlos para su electorado». En su opinión, «la desventaja es la percepción que dejan de un Gobierno poco unido o con dos voces algo discordantes, que al final puede perjudicar a ambos».
«El PSOE va a centrar su mensaje en la unidad de la izquierda», afirma Fumanal. «Vienen su congreso federal y los regionales, en los que Gobierno y partido van a estar más unidos que nunca», explica. UP «va a intentar sobrevivir al relevo en el liderazgo avanzando poco a poco en un nuevo escenario en el que no sabemos quién se impondrá a quién, ya que en estos momentos hay una dirección coral». Además, «debe esforzarse por mostrar perfil en el Gobierno, ya que una vez Iglesias está fuera, se ha difuminado un poco».
LA COALICIÓN
UP buscará distanciarse del PSOE con temas propios. «PSOE y Unidas Podemos tendrán estrategias bien distintas», asegura Rama. «Al PSOE le toca manejar una situación pospandemia que se prevé muy complicada, con una gran incertidumbre económica», señala. Por ello, «más que estrategia performativa, habrán de pensar en bajar a un perfil puramente técnico». Por su lado, «Unidas Podemos se ha dado cuenta de que, si quieren sobrevivir y no caer en el ostracismo como Ciudadanos, tendrán que distanciarse del PSOE para volver a abanderar lemas pasados: la casta versus el pueblo, con el objetivo de resonar en la política de audiencias y conseguir cobertura mediática».
El difícil equilibrio del PP en su pulso con Vox
Fumanal cree que «el PP va a continuar con su estrategia de oposición frontal y sin criterio, está entrando a todos los temas, incluso a aquellos en los que el Gobierno están obteniendo una buena valoración». En su opinión, «debería centrarse, pero su pelea con Vox obnubila su capacidad para hacer un relato que no esté contaminado por el verde». En cuanto a Vox, «va a intentar seguir creciendo a costa de temas de Estado, sin importar el qué o el cómo; las crisis migratorias o el ascenso talibán son dos temas que les benefician para hacer populismo xenófobo, confundiendo a propósito el terrorismo con el islam, o la migración con la delincuencia».
Según Barrera, «el PP tendrá que combinar prudencia y audacia, es decir, una estrategia conservadora, de los votos que según las encuestas ha arrebatado para liderarlas, con otra de ataque a los flancos débiles de la gestión de gobierno». Añade que «no es fácil ese equilibrio, pero es esencial para arrebatar el espacio suficiente para convertirse en alternativa real de gobierno». «Más sencillo teóricamente -señala el analista - , lo tiene Vox, con poco que perder; su rival principal es el PP, así que tratará de poner de relieve sus incongruencias o equilibrios a la hora de hacer efectiva la estrategia antedicha».
La sombra de las elecciones
«Los grandes partidos saben que siempre existe la sombra de unas elecciones. Y no debemos descartar que, en función de las encuestas, el presidente Sánchez proponga un adelanto electoral para principios del 2022», apunta Magda Gregori. «La estrategia de la oposición será la de la confrontación permanente. Solo con una posible moderación si hay que pactar puntos concretos del nuevo presupuesto», pronostica.
«El PP y Vox tienen claro que dar la batalla en los medios para desacreditar la acción del Gobierno es la mejor de las estrategias», estima Rama. «Mientras que los primeros optan por hacerlo con un tono menos hiperbólico, pero igualmente de confrontación, los segundos siguen en el empeño de asemejarse más a sus colegas europeos de la derecha radical populista, con mensajes nativistas y antiinmigración», explica el profesor de Ciencia Política.
Los asuntos que marcarán la agenda: de la economía a Cataluña
¿Qué asuntos marcarán la agenda del nuevo curso? «La economía, tanto macro como micro, será uno de los principales caballos de batalla, y, en especial, el manejo de la salida de la crisis», prevé Barrera. Pero «no hay que olvidar que hay una marejada de fondo centrada en otros temas más políticos como la inmigración, Marruecos, etc..., que también pueden seguir erosionando las posiciones de los socios de gobierno». Finalmente, «hay que seguir atentos a Cataluña y los resultados, si los hay, de las mesas de negociación entre Gobierno y Generalitat; es un tema que sigue siendo altamente sensible y con más incógnitas que certezas».
«Uno de los temas que marcarán el nuevo curso político son las relaciones con el Gobierno catalán y la mesa de diálogo», afirma Gregori. «Su evolución, los riesgos y los posibles fracasos, porque en política los fracasos se tienen que gestionar, teniendo en cuenta que se deberán negociar unos nuevos presupuestos y que el Gobierno de coalición se ha reformulado, con nuevos ministros y, por lo tanto, con un nuevo planteamiento». Además, apunta otros temas como «la crisis económica, la recuperación poscovid y los fondos europeos». «Hay temas que en estas semanas son principales: la factura de la luz y el papel del Gobierno a la hora de regular el mercado eléctrico; la política exterior, Afganistán y la crisis de la devolución de los menores marroquíes de Ceuta etc.», enumera Rama. En su opinión, «estos seguirán siendo fundamentales y marcando la agenda».