La patronal de las pymes calcula que se destruirían 130.000 empleos al subir el salario mínimo a 1.000 euros

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

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CARLOS CORTÉS

El impacto se traduciría en despidos y en puestos que se dejarían de pagar por los costes laborales

14 sep 2021 . Actualizado a las 17:13 h.

La subida del salario mínimo interprofesional (SMI) sigue enfrentando a la patronal, el Ministerio de Trabajo y sindicatos. Los empresarios rechazan cualquier alza hasta que no se hayan recuperado los niveles de facturación y actividad previos a la pandemia, mientras el resto de la mesa del diálogo social se inclina por subidas en el entorno de los 20 euros para este año. 

La patronal de las pequeñas y mediadas empresas (Cepyme) también rechaza la vía de la subida del SMI (en la actualidad en los 950 euros brutos al mes), y lo han hecho este lunes alegando que un alza del hasta 1.000 euros al mes por catorce pagas en el año 2022, con un aumento intermedio de 19 euros este año, hasta los 969 euros mensuales, tendría un impacto negativo sobre el empleo de entre 60.000 y 130.000 puestos de trabajo desde su entrada en vigor hasta 2023, según un estudio de Randstad Research en colaboración con Cepyme recogido por Europa Press.

¿A qué alude esta impacto? La subida se traduciría en la pérdida tanto de puestos de trabajo existentes -algunos pequeños negocios trabajan con márgenes de beneficio muy pequeños- como en la pérdida de puestos que no se crearían como consecuencia del encarecimiento de los costes laborales. Entre los sectores más afectados por la subida del SMI y la destrucción de empleo estaría la hostelería y el comercio, los más dañados con la pandemia.