La campaña de Scholz se complica por el caso que salpica a su ministerio

Pablo L. Barbero BERLÍN / E. LA VOZ

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MICHELE TANTUSSI | Reuters

El favorito a sustituir a Merkel tuvo que comparecer este lunes en el Bundestag

21 sep 2021 . Actualizado a las 09:11 h.

La campaña para las elecciones alemanas entra en su fase final y no está exenta de inesperados giros de guion. Lo que parecía un fácil camino hacia la victoria para el candidato socialdemócrata Olaf Scholz -quien lidera las encuestas desde hace semanas- podría torcerse en el último momento. Todo depende de cómo digiera la opinión pública alemana su comparecencia este lunes ante una comisión parlamentaria sobre un incómodo caso que salpica al Ministerio de Finanzas que él dirige.

El candidato del partido socialdemócrata SPD se vio obligado a justificar ante la comisión de Finanzas del Bundestag por qué funcionarios de su ministerio no transmitieron a la Justicia información sobre una operación de presunto blanqueo de dinero. La investigación incluyó un aparatoso registro en la sede ministerial el 9 de septiembre que la cúpula de su partido no dudó en calificar de maniobra electoral «desesperada» para truncar su previsible victoria sobre el candidato conservador Armin Laschet.

La unidad de inteligencia financiera (FIU, por sus siglas en inglés) está encargada de perseguir casos de blanqueo de dinero y depende de Aduanas, departamento a su vez adscrito al Ministerio de Finanzas de Scholz. La Fiscalía reclama a esta unidad información sobre el intercambio de correos electrónicos entre la FIU y Finanzas para tratar de esclarecer si dicho departamento no transmitió demasiado tarde a la Policía o la Justicia datos de transferencias bancarias sospechosas.

Scholz defendió su labor y dijo ante los cerca de 30 miembros de la comisión de Finanzas que la FIU ha logrado más en los últimos tres años que en los 30 anteriores. El candidato, que compareció de forma presencial ante la comisión, y no virtual, como se esperaba, rechazó hacer declaraciones al ser una investigación en curso.

La presunta implicación de Scholz en este caso fue un tema muy recurrente en el último debate de la campaña, retransmitido por la cadena privada ProSieben el pasado domingo. «Creo que en Alemania no hay ningún organismo que haya crecido con tal rapidez y haya recibido tanto apoyo», también desde el punto de vista legislativo, dijo Scholz en referencia al FIU ante la mirada recriminatoria del conservador Laschet y la candidata de los Verdes, Annalena Baerbock.

Ganador del debate

A pesar de este conato de escándalo, una mayoría de alemanes consideraron ganador del debate electoral al candidato del SPD. Según un sondeo de la empresa Forsa, Scholz obtuvo un 42 % de opiniones favorables tras la contienda, por un 27 % de Laschet y un 25 % de Baerbock.

El socialdemócrata de 63 años venció también en los debates previos, lo que lo consolida como el candidato mejor valorado de los tres y con más probabilidades de convertirse en canciller. El SPD tiene la victoria al alcance por primera vez desde las elecciones del 2002, cuando Gerhard Schröder venció por la mínima.

Desde los socialdemócratas confían en que la participación de Scholz en la comisión parlamentaria no consiga hacer mella en su imagen de gestor tranquilo y experimentado. Y de momento es así, pues las encuestas le seguían dando este lunes un 26 % de las intenciones de voto por el 22 % de los conservadores. El domingo Alemania saldrá de dudas sobre el alcance de tal implicación.