Puigdemont defiende la vía unilateral a la independencia

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo BAreño MADRID / LA VOZ

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Lorena Sopêna

Deja Cerdeña y apuesta por la desconexión si no hay referendo

27 sep 2021 . Actualizado a las 09:24 h.

«La unilateralidad es una vía no violenta, y por lo tanto es una vía legítima, es una vía que no somos los primeros en seguir. La han seguido otros precedentes en el mundo que han sido avalados por la Justicia internacional». En su último día en la isla de Cerdeña, tras su breve paso por la cárcel, el expresidente catalán Carles Puigdemont recuperó ayer su discurso más rupturista y retomó la vía de la unilateralidad para la independencia de Cataluña si el Gobierno español no accede a la celebración de un referendo de autodeterminación. Explicó que la desconexión forzosa de España es «un último recurso», pero añadió que «nadie que se niegue a negociar con Cataluña el derecho a la autodeterminación tiene el derecho después a negarnos el derecho a la unilateralidad, obviamente». El líder de Junts per Catalunya continúa así su ataque a la mesa de diálogo abierta entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat, Pere Aragonès, que abogan por una solución pactada al conflicto abierto en Cataluña a pesar de que sus posturas permanecen muy alejadas.

«Después de intentarlo todo, con las derechas y las izquierdas, con los que les damos apoyo y con los que no, si finalmente la respuesta continúa siendo no, y el único proyecto alternativo a la independencia es el que estamos teniendo, cuatro años de represión, de nuestros derechos y nuestros recursos, tenemos todo el derecho político, moral, de justicia para ejercer la unilateralidad cuando estemos en las condiciones para ejercerla», sostuvo Puigdemont, que insistía así en su tesis de que si el Gobierno dialoga con ERC es únicamente porque los republicanos le prestan apoyo en el Parlamento.

Illa: «El diálogo no se romperá»

Aunque la posibilidad de que sea extraditado a España en virtud de la orden de detención dictada contra él por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena no se abordará hasta el 4 de octubre, fecha que el Tribunal de Apelación de Sassari (Cerdeña) ha fijado para tomarle declaración, Puigdemont abandonará hoy la isla sarda y se presentará en Bruselas para, según indica, atender sus obligaciones como eurodiputado. En principio, se ha comprometido a volver a Cerdeña el día 4 para colaborar con la Justicia. Ayer, se reunió con 70 alcaldes y concejales que defienden la independencia de Cerdeña en la ciudad de Oristán. «Si alguna vez el pueblo sardo necesita la solidaridad de Cataluña, la tendrá», les dijo en su discurso.