Los cambios de la UE en el protocolo del Úlster dividen a unionistas y republicanos

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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El vicepresidente de la Comisión Europea Maros Sefcovic
El vicepresidente de la Comisión Europea Maros Sefcovic YVES HERMAN | EFE

Bruselas se prepara para la posibilidad de que Londres rechace su oferta

14 oct 2021 . Actualizado a las 20:12 h.

Los cambios propuestos por la UE al protocolo del brexit para Irlanda del Norte han sido recibidos de manera dispar en el Gobierno de coalición del Úlster. Mientras los republicanos del Sinn Féin los han recibido de forma positiva, los unionistas del Partido Democrático Unionista (DUP) han afirmado que «son insuficientes» para resolver los problemas que está sufriendo el comercio en el conflictivo territorio.

«Lo que ha puesto la UE sobre la mesa es insuficiente para lo que necesitamos […] soluciones cortoplacistas no resuelven los problemas que tenemos», dijo ayer el líder la formación Jeffrey Donaldson, que en una entrevista al canal de televisión ITV indicó que el acuerdo aún contiene obstáculos para el normal intercambio de productos entre Irlanda del Norte y el resto del Reino Unido.

«Eliminar hoy algunos controles aduaneros no resuelve los problemas del mañana», dijo en alusión a la oferta de Bruselas de suprimir el 80 % de los chequeos aduaneros y fitosanitarios a los productos de origen animal y vegetal originarios de Inglaterra, Escocia y Gales y que tengan destino al Úlster. «Si no se modifican las disposiciones sobre las ayudas estatales y sobre el IVA se perjudicarán las perspectivas a largo plazo de Irlanda del Norte», aseveró Donaldson, aumentando así la lista de demandas a los Veintisiete.

La negativa comunitaria a suprimir las normas que establecen que cualquier disputa por el protocolo será dirimida por el Tribunal de Justicia de la UE era, hasta ahora, la principal pega que venían apuntando los británicos.

La posición de la principal formación unionista contrasta, sin embargo, con la de sus socios de Gobierno norirlandés. «Estas propuestas son una buena señal», pero que ahora «depende de otros si participan o no en este proceso [de negociación]», declaró ayer a la prensa la viceprimera ministra autonómica, Michelle O'Neill, quien además es la segunda de a bordo del Sinn Féin.

Por su parte, el líder del Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP), Colum Eastwood, dijo que las propuestas demuestran una «flexibilidad generosa» de la UE y pidió al Gobierno británico que dé señales en la misma dirección. En similares términos se pronunciaron desde el mundo empresarial. «Ambas partes necesitan llegar pronto a un acuerdo, centrándose en recortar los controles para las empresas y no en disputas sobre sistemas legales», dijo el jefe de política comercial de la Cámara de Comercio Británica (BCC), William Bain.

El silencio que Londres ha mantenido en las últimas horas y la noticia de que el ministro británico del brexit, David Frost, ya está en Bruselas, donde se reunirá este viernes como el vicepresidente de la Comisión Maros Sefcovic para el inicio de unas «intensas jornadas de negociaciones» ha sido bien recibido. Pero en la capital comunitaria no bajan la guardia y siguen con los preparativos para una ruptura, en especial después de que el diputado unionista Ian Paisley insistiera en que el primer ministro Boris Johnson le aseguró que «buscaría cambiar o desechar» el protocolo.