El tripartito de Scholz afronta el reto de formar Gobierno antes del 6 de diciembre
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La clave del pacto es el Ministerio de Finanzas, que ansían verdes y liberales
22 oct 2021 . Actualizado a las 09:28 h.La primera coalición tripartita de la historia de Alemania está entrando en pista para despegar. Las conversaciones formales que arrancaron ayer entre socialdemócratas (SPD), verdes y liberales (FDP) buscan crear un Gobierno liderado por Olaf Scholz y el objetivo es tener un acuerdo cerrado antes de Navidad, concretamente antes de la festividad prenavideña de san Nicolás, que se celebra el 6 de diciembre.
La constelación es inédita y nada indica que las negociaciones vayan a ser fáciles. Pero nadie les reprocha falta de voluntad para llevar adelante la «modernización largamente postergada» de Alemania, en palabras del secretario general de los liberales, Volker Wissing.
Los verdes y los liberales pugnarán por hacerse con el Ministerio de Finanzas. Esa será la piedra angular del acuerdo y lo que marcará cuán expansiva será la economía alemana pospandemia. También definirá el nuevo equilibrio de poder en el seno del Ecofin europeo, cuyas resoluciones afectan de lleno a la política fiscal de los países miembros de la UE.
De ahí que nadie quiera dejar escapar esta notable área de influencia. Christian Lindner, líder de los liberales y defensor de la línea de austeridad en las cuentas públicas, aspira a ser el próximo ministro de Finanzas, igual que el copresidente de Los Verdes Robert Habeck, partidario de flexibilizar el gasto.
Más inversiones
El preacuerdo suscrito entre los tres potenciales aliados ya anticipa que no habrá subidas de impuestos -por exigencia del FPD- ni se cambiará el Pacto de Estabilidad. Sentados estos principios, solo el apartado titulado «Inversiones de futuro» deja margen a interpretaciones. La década del 2020 debe orientarse hacia una política que «aumente claramente la inversión pública y privada», reza el documento. Ahí unos ven una victoria anticipada de Lindner; otros, una mano tendida a Habeck.
Además de las diferencias en la política fiscal y financiera, los partidos tendrán que cuadrar una ambiciosa agenda climática -línea roja de los ecologistas-, la digitalización o la subida del salario mínimo -se da por hecho que llegará a los 12 euros por hora-. No habrá límite de velocidad en las autopistas, un reclamo de los verdes que se tornó en concesión para sentarse a dialogar con los liberales.
Habrá una reforma del sistema de ayudas sociales para hacerlo más digitalizado y menos burocrático que el actual y se revisará la política de subsidios a las industrias más contaminantes. La expansión de las energías renovables se acelerará, con requisitos de placas solares en las nuevas construcciones, y se adelantará la eliminación del carbón, actualmente fechada para el 2030. No se esperan ni recortes de las pensiones ni aumentos en la edad de jubilación. El resto de detalles se conocerán, si se cumplen los plazos, antes de Navidad.