Un dirigente ultra, acusado por terrorismo, preparaba un golpe de Estado en Francia

La Voz REDACCIÓN

ACTUALIDAD

Un agente de la Gendarmería francesa, en una imagen de archivo.
Un agente de la Gendarmería francesa, en una imagen de archivo. Julian Stratenschulte | Efe

Rémy Daillet envió en abril un correo electrónico a los diputados de la Asamblea Nacional en el que advertía de un «derrocamiento popular inevitable» frente a un Gobierno «genocida» que imponía una vacunación «que mata» a los ciudadanos. Dirigía una red de células regionales de simpatizantes de ultraderecha con unos 300 integrantes

28 oct 2021 . Actualizado a las 12:05 h.

Una conocida figura del mundo de los conspiracionistas de Francia, Rémy Daillet, y que se encuentra detenido acusado de varios delitos, habría elaborado un plan para dar un golpe de Estado, informan este jueves varios medios franceses. Daillet está imputado desde el pasado día 22 por terrorismo, como presunto responsable de la llamada Operación Azur, un amplio proyecto paramilitar cuyo objetivo final era ocupar el poder, según informó hoy el diario Le Parisien y confirmaron posteriormente la emisora pública France Info y otros medios.

Daillet, de 55 años, vivió durante los últimos años en Malasia, desde donde divulgaba vídeos de naturaleza conspirativa contra los masones, la política del Gobierno contra el coronavirus, las vacunas contra la covid, el aborto o las comunicaciones por 5G. Fue extraditado a Francia en junio por su presunto papel de instigador en el secuestro de una niña en este país, pero el pasado día 22 fue inculpado además por «asociación de malhechores de carácter terrorista».

Daillet habría creado desde Malasia, a través de un sistema de comunicaciones encriptadas, una red de células regionales de simpatizantes de ultraderecha, incluso neonazis, militantes antivacunas o fanáticos de las teorías de la conspiración, varios de los cuales están detenidos. La organización estaba dividida en una estructura civil y otra castrense (que estaba dirigida por dos militares profesionales), con un total de unos 300 integrantes. Los servicios secretos (DGSI) han podido identificar a varias decenas, entre ellos varios policías, gendarmes y militares, informa Efe.