Sánchez rechaza la comparación con Portugal y está convencido de que la legislatura va a durar hasta el 2023

Ramón Gorriarán MADRID / COLPISA

ACTUALIDAD

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, este jueves, en Trujillo.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, este jueves, en Trujillo. CHEMA MOYA

El presidente del Ejecutivo defiende ante Díaz la «coordinación» y el «consenso» en el Gobierno en la reforma laboral

28 oct 2021 . Actualizado a las 18:50 h.

Pedro Sánchez da por superada la crisis en la coalición con Unidas Podemos por la reforma laboral y descarta una ruptura a medio plazo. Descartó cualquier comparación con Portugal, país abocado a un adelanto electoral después de que la izquierda abandonase al Gobierno socialista y al primer ministro Antonio Costa y rechazase la aprobación de los Presupuestos. Ha señalado que mantiene intacta su confianza en agotar la legislatura en el 2023 y convocar las elecciones generales cuando corresponda.

El presidente del Gobierno ha compartido una conferencia de prensa con el primer ministro de Portugal, Antonio Costa, tras la XXXII cumbre bilateral celebrada este jueves en la localidad cacereña de Trujillo. Sánchez ha evitado mencionar la palabra crisis para referirse a las tensiones vividas por los dos socios en los últimos días. Solo ha dicho que su Gobierno «cumple» los compromisos adquiridos, y la reforma laboral es uno de ellos.

Ha descartado que el PSOE y Unidas y Podemos sean incapaces de llegar a un acuerdo dentro del Gobierno sobre la reforma laboral y después con las organizaciones empresariales y los sindicatos. Pero no ha dado ningún detalle sobre la postura que llevará a la reunión del próximo martes con las vicepresidentas primera y segunda, y los ministros implicados.

«El Gobierno quiere coordinación para abordar la reforma y máximo consenso» porque el objetivo es llegar a un acuerdo con todos los agentes sociales». Una precisión que no es gratuita porque la reciente subida del salario mínimo no contó con el respaldo de la patronal, y se circunscribió al Gobierno y los sindicatos.

Pero tampoco está dispuesto a dejar fuera a las organizaciones sindicales, como ocurrió con la reforma laboral aprobada hace nueve años durante el Gobierno de Mariano Rajoy, y que salió adelante gracias a la mayoría absoluta del PP. «Es muy importante -ha subrayado- que recuperemos los consensos que se fracturaron en el 2012».