Si vas al fútbol tienes más riesgo de infarto

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PAUL CHILDS | reuters

Se confirma la relación existente entre el enfado y la hostilidad por las competiciones deportivas y los ataques cardíacos

30 oct 2021 . Actualizado a las 22:30 h.

Un estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Española de Cardiología sobre Salud Cardiovascular confirma la estrecha relación entre el enfado y la hostilidad que se genera en las gradas durante un partido de fútbol y los infartos. El trabajo se llevó a cabo en el Hospital Universitario Puerta del Mar (Cádiz), desde donde se vigiló lo que sucede cuando juega el Cádiz Club de Fútbol. Los resultados son claros: si el equipo gaditano gana, el centro registra un menor número de episodios cardiovasculares (infarto y angina de pecho) en sujetos de alto riesgo que aumentan cuando pierde.

Hay menos visitas a urgencias por dolor torácico los días que juega el club, pero aumentan esas consultas los días en los que sufre una derrota como visitante. A la vez, los ingresos por cardiopatía isquémica aumentan los días en los que el Cádiz pierde como local, mientras que disminuyen los días en que gana fuera de casa. Estos resultados se desprenden de un análisis de las visitas a urgencias por dolor torácico y los ingresos por síndrome coronario agudo realizado en función del calendario futbolístico del equipo durante los años 2018, 2019 y 2020. En ese período de estudio acudieron a urgencias por este motivo más de 10.000 personas, de las que más de 2.000 ingresaron por infarto o angina.

El estudio, presentado durante el congreso que la SEC celebra esta semana en Zaragoza, apreció algunas diferencias entre la era precovid y la etapa posterior al confinamiento, pero aún sin público en las gradas. Cuando no se podía asistir al estadio, aumentó el número de atenciones en urgencias los días en los que el equipo local perdía de visitante, mientras que se redujo el número de visitas aquellos días en los que ganaba de local. En cuanto a los ingresos, tras el confinamiento disminuyeron cuando el equipo perdía de local, de forma contraria a lo observado antes de la pandemia.

La SEC recuerda que «el estrés físico y emocional se ha correlacionado en numerosas ocasiones en la literatura científica con la incidencia de arritmias y síndrome coronario agudo, por lo que ya algunos estudios internacionales apuntaban a la relación de los eventos deportivos con los ingresos hospitalarios por estos motivos en los aficionados más fervorosos». «Este es el primer análisis que demuestra esta hipótesis en nuestro país», destaca el organismo.

Los pacientes que ingresaron durante los días de partido fueron más hipertensos, más diabéticos y más dislipémicos (con alteración de los niveles de lípidos y proteínas en la sangre). Tras el confinamiento, el grado de control de estos factores de riesgo cardiovascular fue incluso peor, según el estudio del hospital gaditano. «Es probable que, añadido al pobre control de factores de riesgo cardiovascular que existía antes del 2020, durante el confinamiento se perdiese adherencia terapéutica, lo que ha promovido un empeoramiento de los mismos», considera el doctor Juan Enrique Puche, primer firmante del estudio. «Esto, sumado al mayor estrés global de la pandemia por inestabilidad laboral, dudas sobre la propia salud, etc., y a la prohibición de asistir al estadio de fútbol, puede haber sesgado el perfil de paciente que ingresa por cardiopatía isquémica», valoró el especialista.

Ante esta realidad, la SEC ha recordado unas normas básicas para «vivir el fútbol con pasión, pero también con salud y prevenir infartos», entre las que menciona «no tomarse el partido demasiado en serio y no dejarse llevar en exceso por las emociones», «hacer algo de ejercicio antes del partido para descargar adrenalina» y «no fumar o, por lo menos, no fumar más de lo que se fuma habitualmente, porque el tabaco aumenta las probabilidades de que se forme un coágulo en el interior de las arterias coronarias».

Además, se aconseja «no ingerir bebidas con alto contenido en alcohol» para evitar una subida de la presión arterial, «evitar comer copiosamente antes y durante el encuentro» y acudir al hospital ante cualquier síntoma alarmante como dolor en el pecho, en la mandíbula, en los brazos o en la parte alta del estómago. «Si nuestro equipo gana, no debemos dejarnos llevar por la euforia excesiva, ya que eso puede conllevar la realización de esfuerzos extraordinarios. Y si pierde, no hay que dejarse llevar por la tristeza. El optimismo siempre favorecerá la salud», recuerda la SEC.