Sarkozy guarda silencio ante el tribunal y afirma que su citación es inconstitucional

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Nicolas Sarkozy, este martes, en los juzgados de París
Nicolas Sarkozy, este martes, en los juzgados de París CHRISTOPHE PETIT TESSON

El expresidente francés se niega a declarar como testigo en un caso sobre la contratación de 300 sondeos durante su mandato y apela a su inmunidad como antiguo jefe de Estado

02 nov 2021 . Actualizado a las 16:28 h.

El expresidente de Francia Nicolas Sarkozy compareció este martes como testigo ante el tribunal que investiga la supuesta adjudicación fraudulenta de sondeos durante su etapa en el Elíseo y, aunque optó por guardar silencio apelando a la separación de poderes, sí quiso dejar claro que considera «inconstitucional» su citación.

El juicio deriva de una denuncia de la organización de lucha contra la corrupción Anticor, que puso en cuestión la concesión de 300 sondeos durante la etapa en que Sarkozy estaba al frente de la jefatura del Estado, porque se trataba de encuestas encargadas a dedo o carecían de utilidad, informa Europa Press.

Cinco excolaboradores de Sarkozy se sientan en el banquillo —entre ellos, Claude Guéant, exsecretario general de la Presidencia—, pero el antiguo mandatario está protegido por una inmunidad derivada del cargo que ocupaba entonces. La acusación solicitó con éxito que declarase al menos como testigo.

Separación de poderes

El exmandatario evitó responder a las preguntas, durante una vista que duró apenas 45 minutos. «Si respondiese a sus preguntas, la separación de poderes no existiría», argumentó Sarkozy ante la sala, en una de sus escasas declaraciones, según la cadena BFMTV.

«Como presidente de la República, no soy responsable ante un tribunal, sino ante los franceses», aseguró. En este sentido, recordó que la Constitución establece una «inmunidad definitiva» para el jefe de Estado y recalcó que, al mostrarse en contra, no quiere protegerse a sí mismo, sino a la institución.

Para Sarkozy, la citación es «inconstitucional» y «totalmente desproporcionada» en este caso, uno de los varios frentes judiciales que le salpican y que, pase lo que pase, no supondrá para él ningún tipo de condena penal por la protección de la que sigue gozando.

En marzo, Sarkozy fue condenado a tres años de prisión por corrupción y tráfico de influencias y, en septiembre, a un año de cárcel por la financiación ilegal de una campaña electoral. Tiene también pendiente un juicio relativo a otra campaña, la previa a las elecciones presidenciales del 2007, en particular por las dudas sobre el dinero que recibió entonces del régimen libio, comandado por Muamar Gadafi.