La CDU convocará a la militancia para elegir al tercer sucesor de Merkel

Pablo L. Barbero BERLÍN / E. LA VOZ

ACTUALIDAD

Armin Laschet, líder saliente de la CDU
Armin Laschet, líder saliente de la CDU POOL

Más de 400.000 afiliados marcarán el nuevo rumbo del partido tras el estrepitoso fracaso en las elecciones generales

03 nov 2021 . Actualizado a las 08:58 h.

Tras cosechar los peores resultados de su historia en unas elecciones generales el pasado 26 de septiembre, la Unión Cristianodemócrata (CDU) alemana ha puesto en marcha su renovación. El partido conservador anunció este martes que someterá a una consulta entre sus bases la elección de una nueva cúpula de dirección. «Es la hora de la militancia», dijo el secretario general del partido, Paul Ziemiak.

Se trata del tercer intento en los últimos dos años por dar con un liderazgo sólido tras la salida de Angela Merkel, quien primero abandonó la dirección del partido y más tarde anunció su retirada de la política, aunque aún dirige el Ejecutivo en funciones.

Los conservadores estrenan esta fórmula por la que serán sus militantes —unos 405.000— los que elijan a su próximo jefe. El proceso se cerrará con la ratificación en un congreso federal, el 21 y 22 de enero, ya que sus estatutos fijan que la elección de la presidencia compete a los 1.001 delegados del partido. 

Hundimiento electoral

Desde su elección como líder de la CDU en enero y más tarde como candidato conservador a las elecciones, Armin Laschet no ha sido capaz de consolidar su liderazgo. Los conservadores se hundieron en los comicios con un 24,1 % de los votos, lo que llevó a Laschet a poner su cargo a disposición del partido. Y se ofreció a coordinar una renovación en pleno de la cúpula del partido que cada vez más voces consideraban necesaria después de casi 16 años de dominio de Merkel tanto en el partido como en el Gobierno.

La CDU se encuentra en una crisis en la que derechistas y centristas se disputan el control. Los leales al ala más moderada, liderada por Merkel, han fracasado en sus intentos de apaciguar la formación. Primero fue Annegret Kramp-Karrenbauer, delfín de la canciller, y ahora Armin Laschet quienes se han visto obligados por las circunstancias a dimitir de la dirección. De ahí que el ala más derechista se vea ahora con más legitimidad que nunca para dar un paso hacia delante y seguramente pugnará con fuerza. Pero la última palabra la tendrán los afiliados.

Aún no hay aspirantes oficiales, pero se da por hecho que se presentarán viejos conocidos: el rival histórico de Merkel, el derechista Friedrich Merz, el ministro de Sanidad, Jens Spahn, y el experto en política exterior Norbert Röttgen. Los tres intentaron ya, sin éxito, alcanzar la presidencia del partido. Otros nombres se unirán con seguridad a la lista.

Primero deberán concretarse las candidaturas, luego los aspirantes se presentarán a las bases. Las votaciones tendrán lugar en dos rondas, salvo que no haya necesidad de desempate. La idea es llegar al congreso del próximo año con un único candidato, al que los delegados ratificarán, y evitar así una nueva edición del pulso entre centrismo y derechismo que tanto ha debilitado al partido.