Calma tensa a la espera de la respuesta argelina al ataque marroquí en el Sáhara
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Argel prometió una acción «de castigo» tras la muerte de tres civiles que iban en un convoy de camiones
05 nov 2021 . Actualizado a las 09:17 h.Una tensa calma bélica envuelve el norte de África en espera de la respuesta «de castigo» que Argelia ha prometido a un supuesto ataque con dron marroquí a un convoy de camiones en una carretera del Sáhara, en el que murieron tres civiles argelinos.
Akram Kharief, director de la página digital especializada Menadefense, la primera en dar la información sobre el incidente registrado el lunes mientras Argelia conmemoraba el 67.º aniversario del inicio de la guerra de la independencia de Francia, explicó este jueves que «los camioneros argelinos fueron asesinados entre las localidades de Ain Bentili y Bir Lahlou, territorio liberado [saharaui], una zona totalmente aislada», usada para el comercio de mercancías entre Argelia y Mauritania.
La información la confirmó la Presidencia argelina el miércoles, tras 48 horas de rumores, en un comunicado en el que responsabilizó a Marruecos y prometió «represalias», pero sin aportar detalles como el lugar exacto del ataque, el arma utilizada o las razones que inducen a considerarlo como un acto hostil premeditado del Ejército marroquí, que ocupa de forma ilegal la antigua colonia española desde 1975.
Detalles que sí proporcionó Menadefense. Contó que los camiones quedaron calcinados por un disparo de precisión teledirigido hecho en pleno día desde un avión no tripulado clase Bayraktar TB2, de fabricación turca, o Hermes 450, de fabricación israelí, que había despegado minutos antes desde una base aérea de la localidad de Smara, en los territorios ocupados por Marruecos.
En su comunicado, la Presidencia argelina se limitó a decir: «Varios factores apuntan a que las fuerzas de ocupación marroquíes en el Sáhara Occidental cometieron con armamento sofisticado tan cobarde asesinato mediante esta nueva manifestación de brutal agresividad característica de una conocida política de expansión territorial y de terrorismo».
Kharief, por su parte, explicó que no se ha establecido que el ataque se dirigiera particularmente contra los argelinos. «Es cierto que se usaron drones, no deja lugar a la duda. Tampoco se duda de que los marroquíes estaban apuntando a civiles, sabían que iban a bombardear a civiles. No se si ellos eran conscientes del hecho de que eran argelinos o no, pero en todo caso su acción fue contra civiles», lo que sería un acto de terrorismo, añadió.
La autoridad argelina prometió, asimismo, que el asesinato de los tres ciudadanos «no quedará sin castigo», una promesa que abre varios posibles escenarios.
El director de Menadefense descartó una respuesta militar directa similar, pero el Ejército argelino podría reforzar su presencia en las fronteras.
«Hay varias opciones de respuesta: lo único cierto es que el Ejército argelino no bombardeará a civiles marroquíes, una opción totalmente excluida. Otras posibilidades son despliegues aéreos, un reforzamiento de las fuerzas en la frontera y un reforzamiento de la seguridad militar que se encuentra en la zona del lado saharaui», opinó Kharief antes de insistir en que «ninguno de los dos quiere hacer la guerra».
«Hasta ahora hay una escalada diplomática y política y mucha tensión militar, pero creo que la actitud argelina no predice que habrá una aceleración en este [último] sentido. Es cierto que ninguno de los dos países quiere entrar en una guerra o al menos ser el primero en desencadenarla. La tensión militar se mantendrá, pero la voluntad de los dos países de ir a la guerra no existe», añadió.
Una fuente de seguridad que prefirió guardar el anonimato precisó a Efe que el Ejército argelino, considerado uno de los fuertes en la región, «no gastará su tiempo ni su armamento de alto poder para entrar en una guerra» y vaticinó que la parte marroquí tampoco lo hará porque «sabe que saldría perdiendo».
«Ningún país quiere entrar en esta guerra. Ese es el objetivo de (otras) fuerzas extranjeras que quieren desestabilizar la región», advirtió.
Respuesta de Rabat
El Gobierno de Marruecos ha asegurado este jueves que el principio que rige su política exterior es «la buena vecindad con todos» y que permanece «apegado» al mismo, en el marco de la escalada de tensiones entre Rabat y Argelia, recoge Europa Press.
«Marruecos sigue apegado al respeto de la buena vecindad con todos», ha dicho el portavoz del Gobierno marroquí, Mustafá Baitas, en declaraciones al portal de noticias Le360.