Siete puntos de la reforma de la ley mordaza que encienden a los policías

Melchor Sáiz-Pardo MADRID | COLPISA

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Imagen de archivo. MANUEL MARRAS

Hacía años que el rechazo de un proyecto normativo no concitaba tanto acuerdo entre sindicatos, colectivos profesionales y mandos

11 nov 2021 . Actualizado a las 06:00 h.

El borrador de reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana de 2015 pactado por PSOE y Unidas Podemos ha desatado un verdadero incendio entre las policías estatales, autonómicas y locales. Ni un solo colectivo profesional de esta infinidad de cuerpos ha salido en defensa de este proyecto normativo que, a pesar de que se trata de una simple propuesta que todavía no tienen el respaldo parlamentario suficiente, ya se ha convertido en la nueva bestia negra para los casi 250.000 uniformados españoles. Los cambios de la 'ley mordaza' que provocan urticaria entre los funcionarios son exactamente siete.

Grabaciones de agentes. Se elimina de la ley la prohibición de difundir las imágenes de los policías sin contar con autorización previa. Este punto levanta ampollas porque en la actualidad se vive uno de los momentos de más agresiones a uniformados, con casi una treintena de denuncias diarias. Los sindicatos de diversos cuerpos arguyen que la divulgación sin control de las imágenes de los funcionarios en la era de las redes sociales supone un «riesgo evidente» para los policías y sus familias, además de vulnerar, entienden, su derecho a la intimidad.

Material antidisturbios. El acuerdo de los dos partidos del Gobierno exige el uso de los medios menos lesivos, en clara referencia a evitar, cuando no prohibir, el uso de pelotas de goma en algaradas. Expertos, sindicatos y mandos coinciden que, por el momento, no hay en el mercado elementos que puedan sustituir a las pelotas con garantías. Las balas de foam como las usadas por los Mossos -arguyen- no tienen la misma capacidad disuasoria.