Lukashenko amenaza con cortar el gas a la UE si le impone sanciones
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Bruselas no se amilana y endurecerá las represalias contra el régimen de Minsk
11 nov 2021 . Actualizado a las 22:03 h.De la guerra política a la económica. Del golpe a esa gran debilidad de la Unión Europea, la ausencia de una estrategia migratoria común, a la amenaza de varear otro de sus flancos más endebles: la dependencia del gas.
La amenaza de Alexánder Lukashenko de que podría cortar el suministro de este recurso esencial a los países vecinos si el bloque endurece sus sanciones contra el régimen suena, de momento, a bravuconada en Bruselas. «No vamos a dejarnos intimidar», aseguraba la portavoz de la Comisión Europea, Dana Spinant, cuando aún estaba caliente el nuevo intento de coacción de Minsk.
«Le damos calefacción a Europa y ellos encima nos amenazan con cerrar la frontera ¿Y si cerramos la llave de paso del gas natural?», se preguntó retóricamente Lukashenko durante una reunión del Gobierno. La enésima bravata del considerado último dictador de Europa es su reacción al quinto paquete de sanciones que Bruselas prepara para castigar a Minsk por la crisis migratoria en la frontera con Polonia, donde desde el pasado lunes se concentran miles de inmigrantes procedentes de Oriente Medio para cruzar a territorio comunitario.
Maniobras en la frontera
A los vuelos junto a la frontera polaca de bombarderos estratégicos rusos Tu-22M3, se unieron ayer los ejercicios con fuego real de Tu-160, enviados también por Moscú, en el polígono bielorruso de Ruzhanski, situado a escasos kilómetros de la línea fronteriza con Polonia y muy cerca del lugar en donde siguen acampados los migrantes y las fuerzas polacas han concentrado fuerzas.
A esta medida, Lukashenko añadió una orden al Ejército y al KGB de vigilar los movimientos de las tropas polacas y de la OTAN en la frontera.
En manos de Gazprom
Bruselas, que se ha metido de lleno en el debate de la financiación de muros y alambradas, continúa con su hoja de ruta y prevé concretar nuevas sanciones contra el régimen de la exrepública soviética en el Consejo de Ministros de Exteriores que se celebrará la próxima semana. A priori se percibe como poco probable que Lukashenko cierre la llave del gasoducto Yamal-Europa, que transporta a través de Bielorrusia combustible desde Rusia.
La infraestructura es propiedad del gigante Gazprom y, en consecuencia, una maniobra de cierre de este calado tendría que tener la autorización final del Kremlin, lo que le expondría aún más ante las acusaciones de Varsovia de estar dando cobertura a ese «ataque híbrido» que ha llevado a cientos de migrantes a encontrarse atrapados ante la frontera de Polonia. Y que ha llevado a Varsovia a cursar una petición formal de despliegue de la Europol, que Bruselas le pedía desde hace semanas.
El paso lo da justo cuando arrecian sobre su Gobierno acusaciones de supuestas devoluciones en caliente o se redoblan las críticas por el veto a la entrada de ONG y el férreo control informativo al no permitir el acceso a los periodistas. De momento no se concreta ni el número de personas del Centro sobre Tráfico de Migrantes de Europol que acudirán ni tampoco cuándo comenzarán su trabajo.
Nacionalistas polacos protestan por la «guerra» migratoria en la frontera
Decenas de miles de manifestantes ultranacionalistas tomaron ayer las calles de Varsovia para conmemorar el día de la independencia el país y denunciaron que el país está «en guerra» por la situación en la frontera con Bielorrusia. También denunciaron que el país es atacado «por el este desde Moscú, desde el oeste desde Alemania, desde la UE y desde todo el mundo».
La Guardia de Fronteras polaca difundió tres vídeos en los que se puede ver a niños acampados frente a la alambrada en la zona fronteriza de Kuznica. Las imágenes se acompañaban de la frase: «Más instrucciones a los niños bielorrusos, más material para la propaganda, los niños despiertan más emociones». En su opinión es la muestra de la manipulación de menores con intereses políticos por parte del régimen de Minsk.
La Guardia de Fronteras informó de 468 nuevos intentos de cruzar ilegalmente la frontera y precisó que se emitieron órdenes de expulsión contra 42 ciudadanos extranjeros.
Las agencias de la ONU y la Cruz Roja entregaron ayuda humanitaria a parte de las personas varadas en la frontera. «Ahora la prioridad es evitar que se pierdan vidas y trasladar a la gente a lugares más seguros en Bielorrusia», dijo el jefe de Acnur. Mientras, Lituania busca el apoyo de la ONU para abrir un corredor humanitario.