Correa declara que era «lobista» de grandes constructoras por su influencia en cargos del PP

Mateo Balín MADRID / COLPISA

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Francisco Correa, cabecilla de la red Gürtel. durante una vista en la Audiencia Nacional
Francisco Correa, cabecilla de la red Gürtel. durante una vista en la Audiencia Nacional

El líder arrepentido de la Gürtel revela llamadas de Del Rivero, expresidente de Sacyr, y afirma que si lograba el contrato le daban la comisión

17 nov 2021 . Actualizado a las 19:22 h.

Francisco Correa, cabecilla confeso de la trama Gürtel, respaldó este miércoles ante el tribunal el escrito de confesión que remitió a la Fiscalía Anticorrupción. El empresario, que lleva acumulados ocho años en prisión en dos etapas diferentes, describió a la fiscal la dinámica de adjudicaciones irregulares seguida en el Ayuntamiento de Boadilla del Monte (Madrid), dirigido entre 1999 y el 2009 por el popular Arturo González Panero, conocido por la red como el Albondiguilla.

Correa, a quien la Fiscalía pide 76 años y siete meses de cárcel, fue el primero de los acusados en declarar en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional, marcado por la confesión de 17 de las 24 personas que se sientan en el banquillo. Explicó que él era el encargado de canalizar el amaño de contratos con empresas consideradas «amigas» y de entregar el dinero que se repartían al regidor de Boadilla. «Salía a concurso una obra en el ayuntamiento y yo, por mi relación con algunos empresarios, me contactaban y me decían estoy interesado. Yo, por la relación que tenía con ellos, hacía de lobby y si conseguíamos la adjudicación me aportaban la comisión correspondiente», detalló.

En ese trámite, Correa trataba de forma directa con el entonces consejero delegado de la Empresa Municipal de la Vivienda, el acusado Tomás Martín Morales, y con el Albondiguilla para «intentar que la adjudicación fuera directa» al empresario que era el candidato que él mismo había ofrecido. «Si estaba dentro de las cualidades se adjudicaba, me aportaban el dinero y yo lo llevaba al ayuntamiento», prosiguió.

El empresario de 66 años negó, no obstante, haber intervenido en la planificación de pliegos por parte de las empresas candidatas a las adjudicaciones. Solo recibía llamadas para hacer el lobby. «Yo lanzaba los proyectos y me dedicada a otro tema. No entraba en los detalles societarios. No es que no quiera contestar, es que no lo sé», afirmó Correa, antes de comentar que recibió una llamada del expresidente de Sacyr Vallehermoso. «En el caso de una parcela de Boadilla me llamó Luis del Rivero, pero yo se la ofrecí a (José Luis) Ulibarri (también procesado). Nunca he tenido dos candidatos. Me parecía amoral», explicó.

«Se ganó la cuenta del PP»

A lo largo de la declaración varias de las acusaciones populares se interesaron en saber si se destinaron fondos irregulares a alguna campaña del PP de Boadilla. «A lo mejor puse campaña de Boadilla y no era para Boadilla, sino para otras cosas. No lo sé. A lo mejor me lo quedaba yo y decía (al contable) pon campaña», afirmó el líder de 'Gürtel'. El siguiente en declarar fue el ex secretario de Organización del PP gallego Pablo Crespo, considerado el número dos de la trama. Arrepentido como su jefe, descargó gran parte del peso de las actividades delictivas en Correa, al que describió como un «excelente relaciones públicas» que se encargó de cerrar las adjudicaciones irregulares, ya que tenía «acceso, sobre todo», a los dirigentes populares. «Se ganó por sí mismo la cuenta del PP a nivel global», subrayó Crespo, detallando que era una persona cuya «capacidad de influencia» hizo encajar todas las piezas.

Este miércoles también compareció el considerado contable del Grupo Correa, José Luis Izquierdo, a quien le hallaron en un registro judicial en el 2009 la memoria electrónica que dio un vuelco a la causa. Al igual que Crespo, endosó la responsabilidad al cabecilla confeso y se limitó a comentar que su cometido era «auxiliar». Defendió que «siempre» se le dictaba e indicaba qué hacer. «Yo nunca tenía potestad ejecutiva», insistió, al tiempo que negó conocer a dos de los empresarios claves de este procedimiento, también arrepentidos: José Luis Ulibarri, directivo de la constructora UFC, y José Luis Martínez Parra, vicepresidente de Teconsa. El juicio prosigue este jueves con la declaración del resto de acusados.