El presidente galo, Emmanuel Macron, ha asegurado que la obligatoriedad del pasaporte covid hace que sea innecesario recurrir a otra medida
19 nov 2021 . Actualizado a las 12:59 h.La obligación de tener el certificado covid en Francia para poder asistir a actividades sociales, como ir al cine, a un espectáculo, a un estadio e incluso tomar algo en un bar o en un restaurante, hace innecesario recurrir al confinamiento de no vacunados, según el presidente galo, Emmanuel Macron.
«Esta medida no es necesaria en Francia», subrayó Macron en una entrevista publicada este viernes por el periódico La Voix du Nord, según recoge la agencia EFE. En esa línea, argumentó que los países que la han puesto en marcha la norma (en primer lugar, Austria) no habían recurrido al certificado sanitario antes, como lo viene haciendo la sociedad francesa desde el verano. De esta forma, quiso resaltar el éxito de la decisión que tomó el pasado mes de julio y que generó importantes protestas, con cientos de personas manifestándose en contra cada semana.
Lo cierto es que el pasaporte covid ha surtido un efecto innegable en el país galo, que ha incrementado de forma muy significativa su tasa de vacunación. Actualmente es una de las más altas de Europa, solo por debajo de países del sur como Portugal o España. De hecho, el 77,9 % de la población cuenta con la pauta completa, lo que representa más del 90 % de las personas susceptibles de haber recibido la vacuna.
En la entrevista, Macron pidió ayuda a la ciudadanía para «convencer a los que son reticentes» a vacunarse y que «se han encerrado en una desconfianza solitaria». Asímismo, recordó que se está a la espera de los pronunciamientos científicos sobre si es necesario generalizar la dosis de refuerzo para toda la población mayor de 12 años. Al respecto, explicó que, si se demuestra que la tercera dosis es pertinente para todos, se integrará en el certificado covid. Es decir, que para que el pase tenga validez, tendrá que constar en el documento que se ha recibido esa dosis también.
Hace una semana, el presidente galo anunció que esa sería próximamente la condición para que tanto los mayores de 65 años como las personas con factores de riesgo conservaran su certificado habilitado. A la fecha, es este grupo de población el que está recibiendo la dosis de recuerdo. A partir de diciembre, será el turno de los mayores de 50 años, para quienes se extenderá la norma.
La quinta ola se hace sentir en Francia, pero por el momento con menos fuerza que en otros países del centro y del este de Europa. El número de casos prácticamente se ha duplicado en la última semana y en los últimos días rondan los 20.000 (20.366 comunicados este jueves), con una tasa de incidencia superior a 119 por cada 100.000 habitantes. Este jueves había también 7.787 personas hospitalizadas por coronavirus (124 más que la víspera) y 1.333 en las unidades de cuidados intensivos (33 más).
Son cifras muy alejadas de las que hubo durante el pico de la tercera ola, a mediados del mes de abril, cuando se llegaron a superar los 31.000 hospitalizados y los 6.000 internados en las ucis. Sin embargo, ante el repunte epidémico, el Gobierno ha avanzado que se plantea reimponer el teletrabajo.