La repetición de curso se mantiene en Europa, pero en niveles de excepcionalidad

Sara Carreira Piñeiro
Sara Carreira REDACCIÓN / LA VOZ

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La forma de enseñar que propone la Lomloe es más activa. En la imagen, una actividad para crear mapas divertidos en el IES Laxeiro, en Lalín
La forma de enseñar que propone la Lomloe es más activa. En la imagen, una actividad para crear mapas divertidos en el IES Laxeiro, en Lalín Rocío Ramos

En Dinamarca, Finlandia y Suecia la calificación es global, como en la Lomloe

22 nov 2021 . Actualizado a las 19:34 h.

El decreto de evaluación que desarrolla la Lomloe —que minimiza las repeticiones y hace desaparecer los exámenes extraordinarios (los de septiembre)— llega rodeado de polémica, pero no hace sino alinear a España con los países punteros en educación en Europa: en Dinamarca, Estonia, Irlanda, Reino Unido y Finlandia el porcentaje de alumnos de 15 años que no están en su curso natural no llega al 3 %; en Islandia y Noruega no hay repetición; en Suecia está por debajo del 4 % y en Países Bajos del 5 %. En cambio, España supera el 30 %, encabezando un listado junto a Francia (22), Luxemburgo y Portugal, sobre el 20 %.

Sí hay más diferencias en la forma de evaluar a los alumnos, y en los criterios de promoción de los diferentes cursos, según un informe de Eurydice (el servicio de estadísticas de educación en la UE):

sin repeticiones

Islandia y Noruega. En estos Estados la legislación establece que los alumnos progresan automáticamente al curso siguiente, sea cual sea su rendimiento.

Quedarse más tiempo. En Islandia los niños pueden prolongar voluntariamente su escolaridad; lo hace menos del 10%.

El Reino Unido, sin normas. Sin normativa, «es corriente agrupar a los niños de acuerdo con su edad, aunque tengan niveles diferentes de rendimiento».

evaluación global

Norte de Europa. En Dinamarca, Finlandia y Suecia «el progreso de los alumnos se basa en su evaluación global», que es lo que propone la Lomloe para la ESO (no para el bachillerato). En estos sistemas se pueden tener en cuenta las notas, pero no son el único criterio a la hora de decidir la promoción, y también se analizan «sus competencias, desarrollo general, previsión de sus futuros resultados y nivel alcanzado durante el curso».

Francia, uno más. La evaluación que se hace en España sigue el sistema francés, pero este país hace años que ha decidido cambiar el modelo. Por eso, también se hace un análisis global del alumno antes de hacerlo repetir, y su repetición está bajando. Bélgica ha seguido sus pasos.

solo las notas

Alemania e Italia. Estos países son, junto con Austria, Bulgaria, Turquía, Luxemburgo y Liechtenstein exigen una nota mínima en todas las asignaturas para poder pasar de curso.

Repetir con dos suspensas. En Hungría, Polonia, Rumanía y Eslovaquia un alumno repite si suspende dos materias.

Más de dos. En República Checa, Estonia, Letonia y Eslovenia un estudiante debe repetir si le quedaban tres.

Diferente peso. En Grecia, Chipre y Portugal el número de suspensas estaba relacionado con la materia. En España también: se repetía al suspender Lengua Castellana (o Lingua) y Matemáticas.

recuperación

Con exámenes o trabajos. Excepto en Francia, Malta y Portugal, que no tienen recuperación extraordinaria, los alumnos pueden presentarse a un examen o entregar trabajos para salvarse.

Cada centro decide cómo. En Dinamarca, Países Bajos y Finlandia es el centro el que decide cómo pueden recuperar las materias; en este último se suele optar por un examen escrito y un debate con el profesor.

Dos materias. Quitando Grecia y Eslovenia, la recuperación está limitada a una o dos materias. 

La excesiva repetición es injusta, innecesaria y muy cara

Investigadores de la Universidad del País Vasco —Sara de la Rica, Lucas Gortazar y Ainhoa Vega Bayo— realizaron un estudio publicado en el 2019 sobre la repetición titulado Análisis de los resultados de aprendizaje del sistema educativo vasco. Lo que hicieron fue comparar las notas de la evaluación diagnóstica de la LOE en abril y las notas de fin de curso (junio) de los alumnos de 2.º de ESO, y después se analizó su trayectoria. Fueron varias las conclusiones, que destacaba esta semana el propio autor, Lucas Gortazar, en las redes sociales:

Peores notas en algunos grupos. En general, los varones y los alumnos de renta baja tienen peores resultados en las notas de fin de curso que en la prueba externa.

Más repetición. «Causalidad o no», explica el investigador vasco, actual director de Research de Educación en EsadeEcPol, las repeticiones son más numerosas en los mismos perfiles: varones, alumnos con rentas bajas, de origen inmigrante, con necesidades especiales de apoyo educativo o que hayan repetido con anterioridad.

Hacia el abandono escolar. «Los que repiten tienen una probabilidad un 20% mayor que los que no de abandonar la escuela 2 o 3 años después».

Unos 1.500 millones de euros. Mantener a un alumno en el sistema más tiempo del previsto supone un gasto extra, y cada año repiten en España 400.000 alumnos, lo que supone casi 1.500 millones de euros anuales, según un estudio de Esade. Los alumnos de rentas bajas repiten cuatro veces más que los de rentas altas.