Karl Nehammer, partidario de la mano dura con la migración, será el nuevo canciller de Austria
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El actual ministro del Interior asumirá el liderazgo del Gobierno federal y del partido tras las renuncias de Schallenberg y Kurz
04 dic 2021 . Actualizado a las 09:49 h.Austria cerró este viernes la enésima crisis política del último lustro, con la elección de Karl Nehammer como nuevo jefe del Partido Popular austríaco (ÖVP) y su designación como nuevo canciller federal, el sexto en seis años, con el pacto de Gobierno con Los Verdes de momento sin cambios.
Esa doble elección —la de canciller debe ser confirmada por el jefe del Estado— se acordó este viernes de forma unánime en una reunión de urgencia de la dirección del ÖVP ante la cascada de dimisiones producida el jueves.
Sebastian Kurz, que en cinco años ha pasado de niño prodigio de la política a ángel caído en medio de graves acusaciones de corrupción, anunció este jueves inesperadamente su renuncia a la dirección del Partido Popular, cargo que mantuvo tras dimitir el pasado octubre como canciller.
Aquella renuncia se debió a las acusaciones de malversación y desfalco de dinero público para publicar en el 2016 encuestas manipuladas que le beneficiaban. La del jueves, la justificó en su pérdida de ilusión por la política.
Tras este primer seísmo político llegaron las réplicas: Alexander Schallenberg renunció al cargo de canciller, que había heredado de Kurz; y Gernot Blümel, un estrecho aliado de Kurz y también investigado, dimitió como ministro de Finanzas.
Nehammer tiene 49 años y desde enero del 2020 ejerce como ministro del Interior, puesto desde el que se ha mostrado muy duro con la migración. Respecto a su estrategia de Gobierno, prometió mantener la mano dura en materia migratoria, avanzar con la reducción de impuestos a los menos pudientes y desarrollar el impuesto ecológico que se quiere emplear para luchar contra el cambio climático.
Una estrategia contundente
El futuro canciller, que se espera que asuma el cargo el próximo lunes, ha defendido que los migrantes rescatados en el Mediterráneo tratando de llegar a Europa desde Libia sean devueltos al país africano. También se opuso a que fueran trasladados a la Unión Europea los afganos que colaboraron con la OTAN y las misiones europeas, pese al peligro que para ellos suponía el retorno al poder de los talibanes, y apostó por que se quedaran en países fronterizos con Afganistán.
El momento más delicado de su gestión como ministro del Interior fue el atentado islamista del 2 de noviembre del 2020, que dejó cuatro muertos y 22 heridos en Viena. La oposición acusó a Nehammer de negligencia porque los servicios de inteligencia ignoraron meses antes del ataque un informe de los servicios secretos eslovacos alertando de que el terrorista había intentado comprar munición en ese país.