Los sin techo de Berlín deberán presentar el pasaporte covid para dormir en el metro

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Dos personas caminan por el parque de Charlottenburg de Berlín completamente cubierto de nieve
Dos personas caminan por el parque de Charlottenburg de Berlín completamente cubierto de nieve FABRIZIO BENSCH

El Parlamento alemán aprueba la vacunación obligatoria de los sanitarios y el personal de las residencias

10 dic 2021 . Actualizado a las 20:17 h.

Los sin techo de Berlín deberán cumplir las restricciones anti-covid vigentes en el transporte público para poder dormir en el metro de la capital alemana, según informaron este viernes diversos medios germanos.

En caso de no poder acreditar un estatus 3G (por las siglas de geimpft, genesen, getestet, que significa en alemán vacunados, sanados o con test negativo), los revisores de la compañía de transportes BVG podrán expulsarles de los andenes.

La noticia trascendió después de que este miércoles las restricciones que impiden el uso del transporte público a quienes no estén inmunizados o cuenten con un test del día se ampliasen también a los andenes del metro y el cercanías de la capital.

La novedad desató una oleada de críticas contra el gobierno de la ciudad-estado de Berlín, compuesto por socialdemócratas, verdes e izquierdistas, puesto que con temperaturas alrededor de cero durante el día, el metro es uno de los pocos refugios a los que los sin techo pueden acceder hasta la noche.

«Somos conscientes de que la situación de los sin techo es particularmente difícil durante la pandemia,» declaró este viernes la izquierdista Elke Breitenbach, senadora para Asuntos Sociales, al diario «Tageszeitung».

No obstante, subrayó que es preciso respetar la ley de protección de infecciones, y que los sin techo tienen la opción de someterse a test gratuitos en los refugios de emergencia que abren a partir de las 8 de la tarde hora local.

Además, destacó, en Berlín existe una gran campaña para ofrecer opciones de vacunación a los sin techo, o bien en los consultorios de médicos de cabecera o en diversos puntos de vacunación.

La BVG, por su parte, indicó que «las leyes no prevén excepciones para las personas sin hogar», pero destacó que pretende actuar «con cuidado» en el trato de «personas particularmente vulnerables» y que quien no cumpla con el 3G será remitido a los recursos para personas sin techo con que cuenta la capital.

Por otra parte, la cámara baja del Parlamento alemán (Bundestag) aprobó este viernes la vacunación obligatoria para el personal sanitario y de residencias de ancianos, que tendrá hasta marzo de 2022 para presentar el correspondiente certificado.

571 diputados votaron a favor del proyecto de ley impulsado por los partidos de la coalición de gobierno de Olaf Scholz -socialdemócratas, verdes y liberales-, mientras que 80 votaron en contra y 38 se abstuvieron.

Está previsto que la cámara alta, el Bundesrat, ratifique la nueva ley este mismo viernes, con lo que el trámite parlamentario quedaría concluido.

El personal que trabaje en centros con «personas vulnerables», como clínicas, consultorios médicos y residencias de ancianos, dispondrá hasta el 15 de marzo del año próximo para demostrar que están vacunados o que han sanado tras una infección por covid.

Este margen de tiempo fue criticado el jueves por los líderes regionales, que lo consideran demasiado amplio, pero Scholz lo defendió ayer, en su reunión con los «Länder», por el hecho de que hace falta tiempo para recibir la pauta completa y el máximo nivel de inmunidad.

La supervisión de la medida quedará en manos del empleador, que en caso de no contar con el correspondiente certificado para la fecha prevista deberá informar a la Oficina de Salud local y prohibir al empleado en cuestión el acceso al puesto de trabajo.

A falta de referencias concretas, por el momento se entiende que la pauta completa de vacunación corresponde a dos dosis, aunque es posible que en el futuro sea necesario haber recibido también la de refresco.

El proyecto de ley aprobado hoy por el Bundestag también permitirá que, para acelerar la campaña de vacunación, las dosis puedan ser suministradas en farmacias y también por parte de dentistas y veterinarios que cumplan con determinados requisitos, durante un periodo de tiempo limitado.

Junto a este proyecto, el nuevo Gobierno trabaja ya en un marco legal para la introducción de la vacuna obligatoria de modo generalizado, con el objetivo de tenerlo listo para entrar en el trámite parlamentario hacia febrero.

Pese a las sucesivas llamadas a vacunarse del anterior gobierno de Angela Merkel, como del actual de Scholz, el porcentaje de ciudadanos con la pauta completa sigue siendo, con un 69,5 %, inferior al de otros países europeos.

Tanto el bloque conservador de la excanciller como los partidos de la coalición de Scholz habían defendido que la vacuna siempre sería voluntaria en Alemania.

El repunte de contagios de los últimos meses y el estancamiento de la vacunación han motivado el cambio de parecer a favor de su obligatoriedad del conjunto del espectro parlamentario, con excepción de la ultraderecha.

La incidencia acumulada de covid-19 sigue bajando en Alemania aunque continúa a un nivel alto, pues se sitúa en 413,7 nuevos contagios por cada 100.000 habitantes en siete días, frente a 442,1 hace una semana y 232,1 hace un mes, según datos del Instituto Robert Koch (RKI) de virología.