El fenómeno más violento de la naturaleza ha aparecido fuera de temporada para generar una destrucción total en estados como Kentucky
13 dic 2021 . Actualizado a las 21:13 h.La ola de tornados que ha dejado cerca de un centenar de muertos en Estados Unidos supone una prueba más del caos que está generando la nueva normalidad del jet stream en el hemisferio norte debido al cambio climático. Los enormes meandros ascendentes y descendentes que arrastran aire cálido subtropical y frío polar hacia las latitudes templadas provocan que se registren episodios meteorológicos extremos de todo tipo. Pueden ser olas de frío, calor, lluvias torrenciales, sequías e incluso eventos atmosféricos fuera de temporada.
Los tornados se pueden formar en cualquier momento del año, pero como ocurre con los huracanes existe una época del año más propicia: la primavera y el otoño. Son las estaciones de transición en las que el aire caliente y gélido coinciden mientras avanzan y retroceden. El lugar de la Tierra donde más se producen se llama el Callejón de los tornados, una región localizada en el centro de los Estados Unidos que incluye a Oklahoma,Texas, Kansas y Nebraska, entre otros. Aquí se mezcla el aire cálido y húmedo procedente del Golfo de México con el gélido y seco que llega desde Canadá. Cuando se juntan nada bueno ocurre, ya que se desarrollan nubes de tormenta muy violentas.
En este momento del año deberían imponerse únicamente las masas de aire frío de origen polar. Sin embargo, a pocos días de que arranque el invierno ha irrumpido un ingrediente inesperado: aire cálido y cargado de humedad desde el Golfo de México. El aire subtropical ha ascendido precisamente aprovechando la configuración de la corriente en chorro que desde hace días divide el país en dos partes. El aire frío abarca la mitad noroeste y el cálido la región sureste.
Estas masas de aire se han encontrado en estados como Kentucky, donde la devastación ha sido total. La orografía ha jugado, además, un papel fundamental. Esta zona de Estados Unidos es muy llana y favorece que se formen las supercélulas sin ningún tipo de obstáculo que pueda deshacerlas. Se trata de un tipo nube de tormenta que lleva en su interior lo que se conoce como mesociclón, una estructura que gira sobre sí misma y que da como resultado la formación de un tornado.
Es el fenómeno más violento de la naturaleza ya que concentra mucha energía en poco espacio. Por si fuera poco resulta muy difícil de predecir y, por ello, suele coger a la población sin mucho tiempo para reaccionar. A diferencia de otros sistemas de bajas presiones, como las borrascas o los huracanes, un tornado no se puede observar por satélite ni predecir su trayectoria. Solo es posible anticipar las condiciones previas que pueden acabar dando como resultado uno. El margen de maniobra que tiene un meteorólogo para alertar a la población suele ser menos de diez minutos. De hecho, en muchos canales de televisión estadounidense, la única figura que tiene potestad de interrumpir la programación en cualquier momento es la mujer y el hombre del tiempo para dar un aviso de tornado.