Alguna bola escurridiza y niños abonados a la suerte, entre las curiosidades y anécdotas de una mañana extraordinaria
22 dic 2021 . Actualizado a las 19:25 h.«Como me toque la lotería, pongo la lavadora a las once de la mañana». En las redes sociales el sorteo de Navidad tiene un agudo festival de humor paralelo. Incontables han sido los avezados memes que ha deparado este 22 de diciembre. Poco de virtual, no obstante, tienen los días de cola y las noches de frío que ha pasado Jesús Ruiz, Chuchi, para ser el primero en entrar al Teatro Real, disfrazado este año de viudo de la lotería. A otra histórica, Manoli, tampoco le duele la espera, y este 2021 se presentó encarnada en estrella fugaz. Fiel volvió a ser, de otro lado, el obispo Juan Manuel López, pero entre el público se vio algo de todo, desde conejos a calamares.
Porque sí, en este año en el que repuntaron las ventas tras el bajón del 2020, volvió el público presencial al salón, aunque vía entradas numeradas, muy pocas —unas 180— y con mucha seguridad para que nadie se moviese de su sitio. Ni al baño, rezan algunas crónicas.
También a las puertas del Teatro Real se apostaron loteros cabreados exigiendo una subida de comisiones. Resultó cuando menos curioso ver a quienes entregaban premios posando ante rejas bajadas por el mismo motivo.
Una bola estancada que se extrajo con pinzas, un par de ellas que quisieron escurrirse de las manos del pequeño Samuel Dávalos para caer en moqueta y una manivela rebelde fueron algunas de las anécdotas de un sorteo que elevó ritmo a partir de las 11.00, pese a que el primer premio, un quinto, salió apenas diez minutos después del arranque. Más de media hora tardó el siguiente. La cosa se movió por achuchones.
Las tablas 5 y 7 fueron las más generosas: tres premios en cada una. Con tres minutos de diferencia salieron el cuarto 91779 y el quinto 26711, y menos todavía duró el intervalo entre los quintos 69457 y 89053. A las 12.45 salía una bola —madera de boj, estrenadas este año, como la opción del bizum para recompensas menores a 2.000 euros— con un número acabado precisamente en 45, un quinto premio. Pero más allá de todo ello y de algún número que costó cantar (como el 66333), no dejó de comentarse el «te quiero» y el «tía» que las niñas que anunciaron el gordo (86148) se dijeron para tranquilizarse tras la lógica emoción: «No llores».
Los nombres de Yanisse Alexandra y Paula Figuereo se sumaron así a la historia del papel de los niños de San Ildefonso, donde sigue estando el de Aya Ben Hamdouch. En el sorteo del 2017 todos se quedaron prendados de sus larguísimos «miiiiil euros», y este 2021 volvió a traer suerte, con el segundo y el primer cuarto premio. Con ella estaba Alexander René, que engrosa, asimismo, el Olimpo de los «niños de la suerte». Con un quinto se abrió el sorteo y con otro finalizó. El círculo.