Boris Johnson afronta sus Navidades más amargas en Downing Street

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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Boris Johnson sale de su residencia oficial en Downing Street camino del Parlamento británico
Boris Johnson sale de su residencia oficial en Downing Street camino del Parlamento británico NEIL HALL

El premier tiene una popularidad similar a la de su antecesora antes de caer

24 dic 2021 . Actualizado a las 09:07 h.

La Navidad es sinónimo de esperanza en buena parte del mundo. Grandes escritores, como Charles Dickens, convirtieron esta época en el momento ideal para los milagros y la redención. Y si alguien espera que sus errores sean olvidados y que sus colegas, y sobre todo sus compatriotas, le den una nueva oportunidad es Boris Johnson.

El primer ministro británico llega a estas fiestas, sus terceras en Downing Street, en su peor momento. La última encuesta de YouGov, publicada este miércoles, revela que apenas un 23 % de los ciudadanos aprueban la gestión del mandatario tory frente a un 71 % que la rechaza de plano. Los datos son similares a los que registraba Theresa May antes de que sus compañeros de formación, incluido el propio Johnson, la forzaran a dimitir como jefa de Gobierno en el verano del 2019.

Pero como si los números anteriores no fueran suficientes, el sondeo también recoge que, de celebrarse elecciones generales en los próximos días, el 36 % de los entrevistados votarían a los laboristas, frente al 30 % que aseguran que lo harían por los conservadores. El estudio muestra además que la brecha entre ambos partidos se amplió en dos puntos porcentuales en menos de dos semanas. 

Cúmulo de problemas

El premier ha visto cómo su popularidad no hace más que caer en los últimos meses, debido a la ola de escándalos de corrupción que ha salpicado a destacados miembros de su partido. A principios de noviembre, el diputado tory Owen Paterson tuvo que dimitir tras confirmarse que intercedió ante el Gobierno de Johnson a favor de dos empresas que lo tenían contratado como asesor, labor que compaginaba con su escaño en la Cámara de los Comunes. La dimisión se produjo tras un burdo intento de Johnson de proteger al legislador, un brexiter furibundo, lo cual provocó malestar en el seno de la formación y en la propia sociedad.

En medio de las denuncias de corrupción saltaron las revelaciones de que miembros del equipo de Johnson, e incluso él mismo, no habían respetado las restricciones impuestas en el 2020 para frenar el avance del covid-19 y celebraron fiestas. Las informaciones han venido acompañadas de fotografías que han dañado aún más la imagen del mandatario.

La gestión de la pandemia ha estado en entredicho desde el principio. Si ya inicialmente se cuestionó la inacción del primer ministro, reconvertido tras su paso por la uci al contagiarse de coronavirus, en estas últimas semanas la polémica ha girado en torno a la disparidad entre el comportamiento de las autoridades —que organizaban y asistían a fiestas— y las recomendaciones para el común de la ciudadanía. Además, Johnson se enfrenta a una rebelión interna que gira principalmente en torno a las medidas para contener esta última ola de contagios.

La combinación entre la corrupción y la falta de respeto a las normas hicieron que el primer ministro perdiese el escaño por la localidad inglesa de North Shrosphire, un feudo tory desde hace casi 200 años. Una derrota que ha abierto las puertas para que públicamente algunos diputados conservadores comiencen a pedir su cabeza de cara al próximo año. 

Neutralizando amenazas

Johnson es consciente de su situación comprometida y, por ello, evitó adoptar más restricciones contra el covid-19 antes de Nochebuena, en un intento por no aumentar el descontento en sus propias filas. Así lo asegura la prensa londinense, la cual también ve en otras decisiones del mandatario un intento de neutralizar a sus rivales. Una de ellas sería el peliagudo encargo a su ministra de Exteriores, Liz Truss, para que resuelva la disputa con la Unión Europea (UE) sobre el Protocolo de Irlanda del Norte. Truss figura en las quinielas para suceder a Johnson.

Otro que estaría en el punto mira del premier sería el titular de Economía, Rishi Sunak. El diario The Guardian considera que el ministro, quien también figura como un potencial recambio de Johnson, ha realizado movimientos en las últimas semanas que, con o sin intención, han perjudicado a su jefe, tales como forzar la cancelación de parte del plan del AVE británico, con la excusa de contener el gasto fiscal, sin dar importancia a que se trataba de una promesa electoral.