Austria vuelve a extender el confinamiento para los no vacunados

La Voz REDACCIÓN

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LISI NIESNER | REUTERS

La medida afectará a un 30 % de los ciudadanos aproximadamente y se alargará hasta el próximo 10 de enero

30 dic 2021 . Actualizado a las 17:36 h.

El Gobierno de coalición de Austria, formado por conservadores y verdes, ha decidido este jueves extender el confinamiento que deben acatar los ciudadanos no vacunados contra el coronavirus. Lo han hecho con el apoyo del partido opositor socialdemócrata y está previsto que se alargue hasta el próximo 10 de enero.

Según los datos oficiales más recientes, un 30 % de la población austríaca aún no se ha vacunado contra el coronavirus. De manera que sería precisamente este porcentaje el que se vería afectado por la medida. El confinamiento se implementó desde el 15 de noviembre y, pocos días después el país se vio obligado a optar por un confinamiento general, que incluía a vacunados y no vacunados, entre el 22 de noviembre y 12 de diciembre. A partir de entonces, solo se mantuvo para el segundo grupo. 

Desde mediados de noviembre, el ejecutivo austríaco también les prohibió a las personas que no habían recibido la vacuna contra el coronavirus acudir a tiendas no esenciales, restaurantes y eventos de ocio de todo tipo, deportivos o culturales. Las medidas contra este grupo se endurecieron como consecuencia de un importante aumento de casos que alertó a las autoridades desde finales del mes de octubre cuando la ola europea comenzaba a mostrar sus primeras manifestaciones.

Eso sí, desde entonces y también ahora, las personas no vacunadas pueden seguir acudiendo a sus puestos de trabajo, siempre y cuando presenten una prueba PCR negativa, con una vigencia máxima de 48 horas. Estos test son gratis en Austria, que es uno de los países europeos que más pruebas de coronavirus realiza cada día.

Se espera una explosión de contagios en enero

La incidencia de covid-19 a siete días ronda en estos momentos los 180 casos por 100.000 habitantes en Austria. Sin embargo, los expertos que asesoran al gobierno anticipan que en la primera semana de enero se registrará un crecimiento exponencial de nuevos contagios debido a la influencia de la variante ómicron.

Por eso, aunque la presión hospitalaria en el país ha bajando notablemente como efecto del confinamiento, las clínicas y otras infraestructuras esenciales ya se preparan para la siguiente ola.

Por su parte, el Parlamento austríaco prevé aprobar en enero una ley que regule la vacunación obligatoria contra el coronavirus a partir del 1 de febrero próximo. Las personas que decidan ignorar esa obligación serán multadas con hasta 3.600 euros (unos 4.080 dólares).