La fundación que preside Aznar advierte de la importancia de una oposición «creíble» y con proyecto
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FAES reclama un proyecto «propositivo» sostenido sobre los «buenos modelos de gobierno territorial»
04 ene 2022 . Actualizado a las 08:51 h.La Fundación FAES, que preside José María Aznar, advierte en su último editorial de la «extraordinaria importancia» que tiene para España contar con una oposición que «sea alternativa y se ofrezca de manera creíble como el cambio necesario y razonable».
Esta es, según FAES, la única posibilidad para frenar a un Gobierno que «daña las instituciones, enfrenta a los españoles y deteriora sus derechos, devalúa la posición internacional de España y utiliza la propia cohesión nacional como partida de negociación para permanecer en el poder».
Así, ante la «debilidad» y sometimiento del Gobierno de Pedro Sánchez a las exigencias meramente «extractivas» de sus socios la oposición debe presentar un proyecto «propositivo» sostenido sobre los «buenos modelos de gobierno territorial a los que hay que añadir la propuesta de conjunto» para todos los españoles, que «desmienta a los que creen que en la fragmentación política o territorial se encuentran ahora las oportunidades». Se trata así de «elegir entre agravar el actual modelo, disfuncional, extractivo e injusto, o recuperar las instituciones democráticas para el interés general».
Para FAES, la «anomalía política» de España se debe a la existencia de un Gobierno «cuya fuerza radica simplemente en su debilidad» y en el hecho de que Sánchez es el «candidato preferido sin rival de todo lo marginal, desleal y destructivo que ha generado la política española hasta la fecha» y que se une entorno al PSOE porque sus socios «creen que todavía pueden extraer más de este filón».
Así las cosas, el Gobierno «no tiene más horizonte que esperar a que el rescate blando proporcionado a España por la Unión Europea se mantenga hasta el final de la legislatura y lo haga en condiciones tan benévolas como las actuales», de modo que le permitan seguir actuando «sin someterse a disciplina alguna que ponga en peligro la piñata con la que disfrutan sus socios y mantiene el andamiaje de la coalición Frankenstein», advierte el editorial.