Starmer lanza a los británicos su proyecto político, ante un Johnson en caída libre
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El líder laborista promete más dinero para sanidad, educación y seguridad
05 ene 2022 . Actualizado a las 08:51 h.Desde septiembre las encuestas colocan a los laboristas a la cabeza en la intención de voto en el Reino Unido. Su líder, Keir Starmer, quiere asegurarse de que esos pronósticos se traduzcan en sufragios cuando se abran las urnas. Con ese propósito dio ayer un paso más allá al prometer un «contrato con el pueblo británico» basado en un futuro próspero, seguro y sin sobresaltos, que deje atrás el Gobierno «imprudente» de Boris Johnson. A pesar de que faltan más de dos años para las generales, la intervención de Starmer tiene sabor a precampaña electoral, en momentos en que se ha puesto en duda la continuidad de Johnson en el poder, ante la caída de su popularidad por su mala gestión y la dolorosa derrota electoral en un histórico feudo tory.
«Soy muy consciente de que el hecho de que los conservadores pierdan la confianza del pueblo no significa que el laborismo la vaya a heredar automáticamente. La confianza debe ganarse», declaró Starmer en Birmingham. Acto seguido, aseguró que en caso de ganar las próximas elecciones generales, previstas para diciembre del 2024, encabezará un Gobierno «decente». «Ahora tenemos un primer ministro [Boris Johnson] que cree que las leyes son para todos, menos para él», soltó, en clara alusión a los escándalos de corrupción y las fiestas en Downing Street en plenas restricciones por el covid-19 que han salpicado al Ejecutivo conservador.
Starmer ofreció mejorar la financiación de la sanidad pública, de la educación y de la policía, para combatir las desigualdades sociales y la criminalidad. Y, por último, prometió que su eventual Gobierno destinará 28.000 millones de libras (32.000 millones de euros) a apoyar la economía verde y la productividad, con el propósito de que «compremos y vendamos más productos británicos». «Haremos que el brexit funcione», dijo, dejando claro que buscará enterrar la confrontación con la Unión Europea y optará por la cooperación.
En su primer discurso del año, Starmer, flanqueado por dos banderas británicas, defendió que su partido es igual de «patriótico» que el conservador. No solo se mostró orgulloso de su país y de las aportaciones que ha dado al mundo, sino también de la historia del laborismo. Así dijo que él quería seguir los pasos de los exmandatarios laboristas Clement Attlee, Harold Wilson y Tony Blair, quienes «atendieron las preocupaciones cotidianas de los trabajadores».
Polémica por la distinción de Blair
El líder opositor también aprovechó para salir en defensa de Blair, quien estos días está en medio de una polémica por la decisión de la reina Isabel II de distinguirlo como caballero de la Orden de la Jarretera. Unas 600.000 personas han firmado una petición para que se retire tal distinción al ex primer ministro, al que responsabilizan de haber implicado al Reino Unido en la invasión de Irak liderada por George W. Bush. «Él se ganó ese honor. Ganó tres elecciones y fue un primer ministro exitoso (…) que implantó el salario mínimo», replicó el líder laborista.