Calma tensa en Kazajistán después de 164 muertos y más de 1.300 heridos

La Voz REDACCIÓN

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Tropas kazajas con fusiles de asalto en Almaty
Tropas kazajas con fusiles de asalto en Almaty MARIYA GORDEYEVA | Reuters

El Ejército ruso controla las infraestructuras clave en Almaty, la ciudad donde se han concentrado las protestas

09 ene 2022 . Actualizado a las 18:28 h.

El Gobierno kazajo de Kasim Jomart Tokayev trata de pasar página sobre un conflicto que ha pasado de ser doméstico a internacional. La represión ejercida sobre los manifestantes que iniciaron sus protestas por una desproporcionada subida del precio del gas ha sido brutal. Al menos 164 personas han muerto y más de 1.300 han resultado heridas en los violentos disturbios ocurridos en la última semana, según confirmaron este domingo las autoridades del país. El Ministerio de Sanidad kazajo anunció el dato a través del portal coronavirus2020.kz, poco después de que la agencia de noticias rusa Sputnik divulgara la cifra. Un ejemplo más del papel que está jugando Rusia en este conflicto.

En los más de 20 años que lleva ya en el poder, el presidente Vladimir Putin se ha metido en numerosas guerras: contra Georgia, contra Ucrania y en Siria para apoyar a un dictador. Ha enviado soldados y mercenarios a Bielorrusia, en donde gobierna otro déspota, a Libia, a varios países africanos, a Nagorno Karabaj y a Tayikistán. Ahora el nuevo campo de operaciones con movilización masiva de tropas es Kazajistán, también en auxilio de una tiranía. Pero su «ayuda» a regímenes dictatoriales o la animadversión y beligerancia hacia democracias consideradas todavía imperfectas como la georgiana o la ucraniana no son algo desinteresado. Los analistas observan detrás de todo ello un afán irrefrenable de reconstruir el viejo imperio ruso o de crear al menos un ente similar a lo que fue la desaparecida Unión Soviética. Y Putin no oculta tal intención.

De hecho, las tropas que el presidente ruso ha enviado a Kazajistán para ayudar a un gobierno amigo son las que ahora controlan las infraestructuras clave en Almaty, la ciudad en donde se han concentrado los disturbios. Rusia no ha confirmado el número total de efectivos que se encuentran en Kazajistán pero si que continuarán con los vuelos de traslado de tropas hasta Almaty. Ayer, el embajador ruso en el país lanzaba una seria advertencia: «Quien intente mordernos a nosotros o a nuestros amigos, se quedará sin dientes», dijo Alexei Borodavkin, «Unas milicias organizadas y planificadas han intentado hundir la estabilidad política interna de Kazajistán y a largo plazo desestabilizar la frontera sur de nuestro país», señaló.

Desde el Gobierno kazajo, el mismo mensaje. El ministro del Interior en funciones, Yerlan Turgumbayev, afirmó que los alborotadores utilizaban canales de radio para coordinarse. Además, intentaron asaltar sedes de la policía y de unidades militares con la intención de hacerse con armas, aseguró. «Han demostrado capacidades profesionales».

A los manifestantes se les ha tratado como terroristas, con la orden de tirar a matar que dio el presidente kazajo Tokayev hace apenas unos días. El resultado, 164 fallecidos según las cifras oficiales de los que 103 corresponden a Almaty, la ciudad más poblada del país.. Entre ellos hay dos menores de edad. Le siguen las provincias de Kizilorda y Zhambil.

Además, Interior ha dado cuenta de 6.000 detenidos durante las protesta, mientras que la presidencia del país redujo a 5.800 las detenciones. «En estos momentos se han abierto 125 casos penales, y entre los detenidos hay una proporción significativa de extranjeros», detalló el comunicado presidencial difundido este domingo.

Mientras, continúan los problemas de abastecimiento de pan subsidiado, mientras que el precio de venta se ha multiplicado por tres y hasta por cuatro, informa la agencia de noticias rusa Tass. Las autoridades aseguran que en tres o cuatro días se solucionará el problema de abastecimiento. En un intento más de visualizar la normalización del conflicto, las autoridades anunciaron a partir del lunes el restablecimiento del transporte público.