Johnson se disculpa con Isabel II por las fiestas durante el luto por su marido
ACTUALIDAD
Treinta diputados conservadores han pedido ya una moción contra el primer ministro británico
14 ene 2022 . Actualizado a las 20:12 h.De mal en peor. Así evoluciona para Boris Johnson el escándalo de las fiestas celebradas en Downing Street durante los confinamientos por el covid-19. Este viernes, los británicos desayunaron con la noticia de que parte del personal de la oficina del primer ministro participó en dos reuniones, en las que no faltaron el alcohol ni la música, para despedir a unos compañeros horas antes de que la reina Isabel II enterrara en el castillo de Windsor a su esposo, Felipe de Edimburgo. La revelación forzó al mandatario conservador a disculparse con la soberana, pero también ha dado más motivos a quienes piden su cabeza.
«Es profundamente lamentable que esto haya ocurrido en un momento de luto nacional, y el número 10 [de Downing Street] se ha disculpado con el palacio [de Buckingham] por eso», declaró el portavoz de Johnson a la prensa. Un gesto que no ha complacido a la oposición. «Una disculpa no es lo único que el primer ministro debería ofrecer al palacio. Boris Johnson debería hacer lo correcto y dimitir», declaró el líder laborista, Keir Starmer, mientras que el jefe de los liberales demócratas, Ed Davey, además de exigir la dimisión del mandatario, lo conminó a excusarse con la monarca en persona.
El nuevo episodio del llamado Partygate lo sacó a la luz The Daily Telegraph, un diario aliado de los conservadores, furibundo defensor del brexit y del que Johnson fue corresponsal en Bruselas, lo cual parece confirmar que el mandatario se va quedando sin apoyos. El periódico informó de que el pasado 16 de abril, horas antes de que se celebrara el funeral por el duque de Edimburgo, unos 30 miembros del personal de confianza de Downing Street participaron en dos fiestas para despedir al entonces director de Comunicación del premier, James Slack, y a un fotógrafo, quienes habían dimitido previamente. Slack, actual director del tabloide The Sun, admitió los hechos y se disculpó.
Incumplir sus propias normas
Pese a que Johnson no participó en estas fiestas, pues se encontraba en su residencia de campo de Chequers, la revelación no ha hecho más que agravar su comprometida situación. ¿La razón? La información parece corroborar las versiones periodísticas que sostienen que la investigación sobre el Partygate que dirige la subsecretaria de la Oficina del Gabinete, Sue Gray, expondrá «el absurdo» comportamiento que mantuvieron altos cargos del Gobierno británico durante lo peor de la pandemia, los cuales no habrían seguido las normas que ellos mismos diseñaron.
«En Downing Street no había pruebas ni burbujas, por eso el covid-19 se apoderó de él. Además, no era nada raro abrir una botella de vino, en especial un viernes por la noche si se estaba trabajando allí», publicó The Guardian. A pesar de los hallazgos, se da por hecho que la investigación no condenará a Johnson.
Sin embargo, parece que no hará falta, pues este nuevo capítulo del Partygate y el recuerdo de que la reina debió despedir a su esposo junto a solo un puñado de familiares, quienes permanecieron a dos metros de distancia de ella en la capilla de Windsor, han acrecentado el malestar en el Partido Conservador. Así, el mismo The Daily Telegraph que lanzó la bomba aseguró este viernes que 30 diputados tories ya han enviado cartas al todopoderoso Comité 1922 para solicitar una moción contra el premier. De ser cierta esta cifra, solo se necesitarían otros 24 legisladores para activar el mecanismo que puede costarle a Johnson su puesto.
Múltiples fiestas en medio de las restricciones
Downing Street ha sido escenario de múltiples fiestas durante los períodos de confinamiento por el covid-19:
Mayo del 2020: Una foto muestra al primer ministro y a su personal de confianza con botellas de vino en el jardín de Downing Street. Cuando se le preguntó al respecto, Johnson dijo: «Estas personas estaban en el trabajo hablando de trabajo». Ese mismo mes, un centenar de personas fueron invitadas por el secretario personal del premier, Martin Reynolds, a asistir a una fiesta con bebida y comida ligera en los jardines de la sede gubernamental, en la que estuvieron presentes Boris Johnson y su esposa.
Noviembre del 2020: Parte del personal de Downing Street participó en un encuentro con Carrie Johnson en el piso donde vive la pareja. Ese mismo mes, se celebró una fiesta de despedida de un asesor, en la que los asistentes bebieron y Johnson pronunció un discurso.
Diciembre del 2020: Una foto publicada por el Sunday Mirror muestra al premier sentado entre dos colegas en un encuentro navideño en Downing Street. Él niega que se incumplieran las normas. El Daily Mirror publicó que ese mismo mes se había celebrado otra fiesta, algo que el Gobierno rechaza. Sin embargo, un vídeo muestra a la entonces secretaria de prensa, Allegra Stratton —que ya ha dimitido—, bromeando sobre esa celebración.
Abril del 2021: Unas 30 personas participaron en dos fiestas nocturnas en las que, según varios testigos, se consumió alcohol y hubo bailes y música hasta altas horas de la madrugada. El país estaba entonces de luto por la muerte de Felipe de Edimburgo, esposo de Isabel II.