Una familia de Italia rechaza operar a su hijo para no recibir sangre de personas vacunadas

redacción LA VOZ

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La Justicia acabó por dar la razón al hospital, en contra del criterio de los progenitores, por lo que el niño de 3 años será sometido a una intervención urgente de corazón para salvarle la vida

08 feb 2022 . Actualizado a las 19:32 h.

El niño, de apenas tres anos, necesita someterse a una cirugía urgente de corazón para salvar su vida. Fue el claro diagnóstico de los médicos. Pero en una intervención de este tipo el paciente debe recibir varias transfusiones de sangre. Y ahí surgió el problema. Sus padres paralizaron la operación porque no querían recibir sangre de personas vacunadas contra el coronavirus.

La polémica llegó hasta tal punto que el hospital Sant'Orsola de Bolonia, donde está ingresado el pequeño, tuvo que recurrir a la Justicia para que permitiera la operación de forma inmediata. Y este martes un tribunal de Módena dio la razón al hospital, por lo que el niño podrá salvar su vida, pese a la terquedad de sus padres.

Sus padres sí estaban dispuestos a que se efectuara la intervención, pero solo si los donantes de sangre no estaban vacunados. Ante esta coyuntura, los progenitores iniciaron una campaña en redes sociales del movimiento antivacunas y en Telegram para buscar voluntarios dispuestos a ceder sangre que no estuviera «contaminada» por las vacunas.

En el recurso que presentaron a un juez y a la fiscalía de Bolonia, los responsables del hospital de Bolonia argumentaron que las opiniones de los padres carecían de base científica y que el niño necesitaba una cirugía de forma urgente.

El juez de Módena dio la razón al hospital y consideró que se dan las condiciones de absoluta seguridad en la sangre suministrada, sea cual sea su origen, por lo que el niño podrá ser intervenido.

«La demanda de sangre de personas no vacunadas no tiene base científica», explicó Vincenzo De Angelis, director del Centro Nacional de Sangre de Italia, en una entrevista con el diario Il Resto del Carlino, en la que aclaró que la sangre de un donante vacunado «contiene anticuerpos contra el virus Sars-Cov-2, al igual que la de un donante no vacunado y curado de la enfermedad».

«No hay vacuna en la sangre, los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas pasan del donante al receptor», dejó bien claro De Angelis, quien advirtió, por si hiciera falta, que «porque ahora casi todos nuestros donantes están inmunizados. Y no hemos encontrado ninguna incompatibilidad ni ninguna reacción extraña».