El sexagenario de A Coruña que suma 110 antecedentes penales

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Buena presencia y educado, su historial delictivo es de 13 páginas, actúa en la comarca coruñesa y se dedica a entrar en casas en las que no hay nadie

12 feb 2022 . Actualizado a las 09:39 h.

Se llama Manuel y tiene 65 años. Entradas prominentes, pelo canoso, siempre bien vestido, educado, las arrugas se pelean en su entrecejo y, sobre todo, tiene los dedos muy largos metafóricamente hablando. Lo demuestra su historial delictivo, que acumula nada menos que 110 antecedentes penales. Eso sí, nunca cometió un delito de sangre ni le levantó la mano a nadie. Es un ladrón corriente, de esos que se cuelan en una casa, afanan las joyas, el vídeo, el aparato de música y desaparecen. Actúa en la comarca coruñesa y lo hace siempre así: Busca viviendas en las que desde fuera no parece que haya vida, se hace el despistado, observa si hay algo abierto por donde entrar y si es sorprendido, saca unas postales del bolsillo, dice que es un jubilado de Betanzos y que necesita algo de dinero. Como su aspecto es el de abuelo tierno, muchos le dan unas monedas. Pero si no le dan, se da media vuelta y se va. Sin decir ni mu. Este jueves estuvo en las urbanizaciones de A Zapateira (A Coruña) y una vecina se lo encontró intentando abrir la puerta de su casa tras flanquear el portón y cruzar el jardín. «Tenía tan buena pinta, que en un principio pensé que era de la comisión de fiestas. Pero al pedirme dinero, le dije que no tenía y se fue», cuenta la mujer. Inmediatamente, alertó al resto de residentes de la zona a través del grupo de WhatsApp que tiene la asociación vecinal. No habían pasado ni cinco minutos, y ya otro habitante de la zona advertía que se encontraba en Valaire. Haciendo lo mismo. De manera inmediata y avisadas las autoridades, la Policía Nacional envió una patrulla con la intención de detenerlo, pues sobre él pesa una orden de busca y captura.

Pero a Manuel le rebosa la experiencia. Sabe perfectamente dónde está el límite entre acabar en la cárcel de Teixeiro o enfrentarse simplemente a un juicio por delito leve. No comete robos con fuerza. No rompe cerraduras ni ventanas. Simplemente estudia la casa por si hay algo abierto. Ni asume riesgos que le supongan que lo corran a gorrazos.

Varios grupos de WhatsApp de la comarca tienen su foto. Hace un mes, alguien logró retratarlo después de sorprenderlo en una casa de Mera. Esa imagen fue pasando de móvil en móvil y son cientos los que lo tienen en el foco.

Manuel siempre supo pasar inadvertido. Limpio, bien peinado hacia atrás e impoluto vistiendo, cualquiera lo invitaría a entrar en casa a tomar un café. Aunque luego puede que se lleve hasta el azucarillo.

Pese a todo, son muchas las veces que terminó detenido. También son muchos años los que lleva en el alambre. Su vida siempre fue un bucle. Buscar casas, robar, ganar, a veces perder, y volver robar. Hace 15 días fue arrestado por la Guardia Civil tras un robo. Fue puesto en libertad y ahí sigue. Sumando folios a su historial delictivo. Ya rellenó trece, como muestra en el vídeo un funcionario.