Yolanda Díaz en su único acto en campaña en Castilla y León: «Estoy encantada de estar aquí, les pido que se movilicen»

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado MADRID | LA VOZ

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Yolanda Díaz arropó hoy en Castronuño a Pablo Fernández, el candidato de Unidas Podemos a la Junta de Castilla y León.
Yolanda Díaz arropó hoy en Castronuño a Pablo Fernández, el candidato de Unidas Podemos a la Junta de Castilla y León. Mariam A. Montesinos | Efe

La vicepresidenta segunda del Gobierno aludió a su agenda con las negociaciones de la reforma laboral para excusarse por su poca presencia

10 feb 2022 . Actualizado a las 13:14 h.

Castronuño. Este pequeño municipio vallisoletano a orillas del Duero de apenas 800 habitantes fue el lugar escogido por la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, para su única visita a Castilla y León desde que se convocaron las elecciones del próximo 13 de febrero. «Estoy encantada de estar aquí. Estos días no he podido venir, creo que ya saben ustedes porqué», se excusó la líder de Unidas Podemos, aludiendo a su intensa agenda con la negociación de la reforma laboral y la reciente subida del SMI, intentando despejar las críticas que afrontó en las últimas semanas por su baja presencia en campaña, señalándola de estar preocupada de que su proyecto político para las próximas generales no se erosionara.

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«Les pido que se movilicen, que pidan el voto», reclamó la ministra de Trabajo en una jornada en la que arropó a Pablo Fernández, el candidato a la Junta de Unidas Podemos, entre los aplausos enfervorecidos de los vecinos de este municipio en el que gobierna Izquierda Unida.

Díaz señaló que «todo está abierto» de cara al domingo en unos comicios en los que Unidas Podemos aspira a crecer, y pasar de los dos procuradores que disfrutó en la pasada legislatura, para alcanzar un tercero que les abriría las puertas a formar grupo propio, ya que desde la dirección dan por hecho que sobrepasarán el umbral del 5 % del voto en toda la comunidad, un salvoconducto que permite confeccionar grupo parlamentario con solo tres representantes, y no con cinco, la norma general.

La gallega reivindicó la última acción impulsada desde su cartera, el incremento del salario mínimo hasta los mil euros, y lamentó las críticas que recibió al respecto del candidato popular, Alfonso Fernández Mañueco. «¿Quién demonios puede estar en contra?», cuestionó. Defendiendo que frente a las política «para la gente» que realizan desde su formación, gobernando para «quien más lo necesita», siempre se encuentran el rechazo de la derecha. «Frente a su odio, nuestra esperanza», concluyó.

Pablo Fernández, que se refirió a Díaz como «la mejor ministra de Trabajo de la historia de España», apuntó que la campaña «se le está haciendo muy larga a Mañueco» y que el próximo domingo va a haber «una sorpresa» cuando se abran las urnas. «Aparte de ser quiosquero, también soy licenciado en Derecho, y a diferencia del señor Mañueco, no tardé diez años en sacar la carrera», reivindicó el dirigente de Podemos en su intervención. 

El portavoz de Podemos y candidato de Unidas Podemos a la Presidencia de Castilla y León, Pablo Fernández (en el centro), la secretaria general de Podemos y ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, y el candidato a las Cortes de Castilla y León por León, Sixto Martínez, este miércoles en Villaquilambre, en León

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A solo cuatro días de las autonómicas de Castilla y León y después de la frecuente presencia de los ministros Ione Belarra, Irene Montero y Alberto Garzón, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, entra en juego hoy en la campaña. En un acto en Castronuño (una localidad vallisoletana de 825 habitantes gobernada por la coalición Izquierda Unida-Castronuño Toma la Palabra) junto al candidato Pablo Fernández. Será toda su presencia en la campaña castellanoleonesa.

La ministra de Trabajo lleva dos semanas volcada en la reforma laboral y en la subida del salario mínimo. Además, estuvo aislada por dar positivo en covid-19. Sin embargo, su ausencia este viernes en el acto final, donde sí estarán el resto de ministros de Podemos e Izquierda Unida, revela las sutiles tiranteces que existen cuando el proyecto político del «frente amplio» sigue aún en estado embrionario.

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