Bélgica permitirá concentrar la jornada laboral completa en cuatro días y semanas flexibles

Ana Balseiro
A. BALSEIRO MADRID / LA VOZ

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Su reforma laboral incluye la medida, que no supone rebajar las horas trabajadas ni el sueldo

16 feb 2022 . Actualizado a las 08:38 h.

Semanas laborales de cuatro días. Lo que para muchos es un sueño se convertirá en realidad para los trabajadores belgas que lo deseen, ya que el Gobierno de ese país —una coalición de liberales, socialistas y ecologistas tanto flamencos como francófonos— acordó incluirlo en la reforma laboral a la que va a dar luz verde. Sin embargo, que nadie se llame a engaño, ya que dista mucho de la propuesta defendida recientemente en España por el líder de Más País, Íñigo Errejón, que reclamaba reducir a cuatro los días de trabajo sin merma en el sueldo, pese al recorte horario. Lo que los belgas podrán hacer es concentrar su jornada laboral completa en cuatro días, así como flexibilizar los horarios para, por ejemplo, trabajar menos horas una semana pero más la siguiente, sin que sus retribuciones varíen, pero no reducirán el número de horas que trabajan.

Así lo anunció este martes en rueda de prensa el primer ministro belga, el liberal Alexander de Croo, destacando que la medida —nacida como aprendizaje tras la pandemia, que durante un tiempo hizo recomendable, cuando no obligatorio, el teletrabajo— pretende «dar más libertad» a los empleados para que adapten las jornadas a sus necesidades de conciliación.

El acuerdo para llevarlo a cabo se alcanzó de madrugada, durante una reunión del comité ministerial que integran De Croo y sus vice primeros ministros. El objetivo es flexibilizar el mercado laboral para lograr que la tasa de empleo se eleve al 80 % en el 2030 desde el 71 % actual, según informó Efe, citando a la cadena pública de televisión RTBF.

La medida, que ahora iniciará su tramitación parlamentaria, también incluye la posibilidad de que el empleado distribuya su tiempo de trabajo, de modo que una semana reduzca el número de días y los compense la siguiente, algo que deberá pactar con su empleador. De negarse este, tendrá que justificar tal negativa y, en caso de acuerdo, su duración será de seis meses.

En su perfil de Twitter, el vice primer ministro y responsable de Economía y Empleo, el socialista francófono Pierre-Yves Dermagne, destacó ayer que el pacto contiene «avances concretos para todos los trabajadores», ya que, además de la referida flexibilización de la jornada semanal, también se dan más garantías para conciliar la vida familiar y la laboral y se refuerza el derecho a la formación, además de elevar la protección de los empleados de plataformas digitales como Uber.

Desconexión digital

En lo que respecta a los trabajadores de las plataformas digitales, los belgas siguen los pasos pioneros del Ejecutivo español, que el año pasado pactó con sindicatos y empresarios considerar asalariados a dichos empleados, en lugar de mantenerlos como unos autónomos que, de facto, no eran. En el caso de España, se acotó a las plataformas de reparto y mensajería, como Glovo o Deliveroo.

También recogerá la norma el derecho a la desconexión digital de los trabajadores, una vez hayan completado su jornada laboral, de modo que no tengan «presión por responder a mensajes o correos electrónicos».

Las empresas también estarán obligadas a presentar anualmente un plan de formación para sus empleados, y quienes hayan dado o recibido un aviso de despido podrán empezar a trabajar para otra empresa durante ese período, según explicó el Gobierno belga.