El ex secretario general calma al PP y dice que no se moverá
28 feb 2022 . Actualizado a las 20:26 h.«Un 7,5 sobre 10». Esa fue la respuesta literal que el entonces recién dimitido secretario general del PP Teodoro García Egea dio a la pregunta de la periodista Ana Pastor sobre si preveía que alguna candidatura pudiera rivalizar con el movimiento de elegir a Alberto Núñez Feijoo por aclamación de todo el partido.
Desde que se puso en marcha el proceso de sustitución de Pablo Casado, muchas miradas se han depositado en García Egea. El diputado por Murcia intentó evitar la salida de su líder y amigo a través de la movilización de diputados y presidentes provinciales. Pero su plan pronto embarrancó por falta de voluntarios para enrolarse en una misión aparentemente suicida en el plano político.
Hasta el presidente de Murcia, Fernando López Miras, decidió cambiar de barco cuando la dirección de Génova se quedó sola en su enroque en el poder del partido. «Feijoo es el mejor candidato posible y Casado debe irse», relató el más joven de los barones regionales con poder.
Algunos contactos
Los días posteriores, algunos de los medios más cercanos a García Egea dieron cuenta de los intentos de este por armar una resistencia al nuevo poder emergente. «Esto no se ha acabado», contó Lucía Méndez sobre las últimas frases del ex secretario general a su líder el miércoles, cuando se cruzaron en el Congreso mientras el murciano recogía los efectos personales de su despacho.
Según algunas fuentes, Egea transmitió a los más cercanos su plan de mantener el acta de diputado y crear un grupo de afines con los que condicionar las operaciones del PP en los próximos meses.
Toda la semana pasada, el ex secretario general mantuvo contactos con diferentes líderes territoriales. Pero su propuesta apenas encontró eco favorable ante el aluvión de adhesiones al desembarco de Núñez Feijoo en el despacho principal de Génova 13.
Quizá por ello, el pasado viernes por la tarde, Teodoro García Egea tiró de teléfono para llamar al entorno de Feijoo y al de otros altos dirigentes del PP para negar cualquier movimiento y garantizar su absoluta lealtad al proyecto del PP y al nuevo responsable que salga del congreso previsto para los días 2 y 3 de abril.
Pese a esa renuncia, algunas fuentes populares no descartan la salida de algún espontáneo. «Siempre puede haber alguien ávido de un minuto de gloria que quiera aprovechar el escaparate o buscar algún pacto», admiten en la cúpula del PP. Para lo que no queda demasiado espacio es para un movimiento de peso que dificulte los planes de Feijoo.