Los lanzacohetes anticarro españoles enviados a Ucrania

Manuel Arroyo Alves
M. Arroyo FERROL / LA VOZ

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INSTALAZA

Ligeros y fáciles de usar, los dispositivos fabricados en Zaragoza son eficaces contra blindajes y paredes de hormigón

07 mar 2022 . Actualizado a las 08:23 h.

España ha completado el envío del armamento comprometido a Ucrania a bordo de cuatro aviones de transporte del Ejército del Aire. Salieron de la base de Los Llanos, en Albacete. El destino, Polonia. Pero ¿qué tipo de armas «ofensivas» se entregaron? Las aeronaves portaron hasta un aeropuerto próximo a la frontera ucraniana el cargamento compuesto por 1.370 lanzagranadas tipo C-90 o Alcotán, ametralladoras ligeras (aunque no se ha especificado el modelo, trascendió que son Ameli al tratarse de material en stock del Ejército de Tierra), además de 700.000 cartuchos de diversos calibres.

Fabricados por la empresa Instalanza, ubicada en Zaragoza, los lanzacohetes suponen la principal aportación de armamento nacional a la defensa de Ucrania frente a la invasión rusa. Ambas armas son efectivas en las distancias cortas; la guerra urbana. Y llevan la etiqueta «contracarro».

El Alcotán-100, como su número indica, tiene un calibre de 100 milímetros. Dispone de visión nocturna (modelo Vosel) integrada con cámara térmica. El sistema calcula la posición y trayectoria del blanco, mide la temperatura del propulsante, traza la trayectoria del proyectil y muestra al tirador el punto futuro para maximizar la probabilidad de impacto. Puede acoplar diversas municiones integradas en su tubo lanzador desechable.