Un muerto y un herido de bala tras una pelea de hinchas de fútbol en Brasil

La Voz REDACCIÓN

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Imagen de archivo de aficionados brasileños en un partido de la selección, celebrado en la ciudad de Belo Horizonte
Imagen de archivo de aficionados brasileños en un partido de la selección, celebrado en la ciudad de Belo Horizonte WASHINGTON ALVES | REUTERS

Un centenar de aficionados se enfrentaron antes del partido entre el Atlético Mineiro y el Cruzeiro, que se jugó pese a los disturbios. La violencia toma los campos del fútbol de América Latina

07 mar 2022 . Actualizado a las 08:04 h.

Una pelea generalizada entre hinchas del Atlético Mineiro y Cruzeiro dejó al menos un muerto y un herido de bala horas antes del derbi que se disputó ayer entre los dos principales clubes de la ciudad brasileña de Belo Horizonte, informaron fuentes policiales.

Según la Policía Militarizada del estado de Minas Gerais, cerca de 50 hinchas de ambos clubes protagonizaron una gresca, que habría sido premeditada y organizada a través de las redes sociales. Durante la pelea, un aficionado del Cruzeiro, de 25 años, fue tiroteado en el abdomen e ingresado en un hospital, donde llegó a pasar por una cirugía de emergencia, pero no resistió a la gravedad de las heridas y falleció, según informa Efe.

El enfrentamiento también dejó otro hombre, un motociclista que transitaba por el lugar a la hora de la riña, herido de bala, aunque sin riesgo de muerte, señalaron las autoridades.

La pelea terminó con varios lastimados, todos con heridas leves, debido a que los hinchas portaban palos de madera, barras de acero, piedras y fuegos artificiales para atacar al grupo rival. Hasta el momento, nadie fue arrestado por los hechos.

Y es que este no es el único episodio de violencia registrado en el fútbol de Brasil recientemente. El pasado 24 de febrero, dos jugadores del Bahía resultaron heridos después de que un artefacto explosivo fuera lanzado contra el autobús del equipo en su camino al estadio Arena Fonte Nova, en Salvador. 

La violencia toma los estadios de Latinoamérica

México, Panamá, Uruguay y Brasil son algunos de los casos más recientes de la violencia en los campos de fútbol latinoamericano, de los que hablan heridos y fallecidos en una expresión deportiva que termina en agresiones, intolerancia y muerte, en su mayoría sin consecuencias.

El sábado parte de los aficionados de los equipos Querétaro y Atlas, invadieron el campo durante la novena jornada del torneo Clausura del fútbol mexicano. La pelea entre hinchas de ambos equipos, iniciada en las gradas, creció, fue a parar al terreno, y provocó que los jugadores se refugiaran en los vestuarios y el árbitro diera por terminado el encuentro. El gobernador del estado, Mauricio Kuri, indicó que fueron hospitalizadas 26 personas, 24 hombres y dos mujeres. «Es una tragedia porque, aunque no hay muertos, no podemos decir que no es una tragedia y no podemos permitir que se politice», dijo el mandatario estatal.

En Panamá, el pasado 24 de febrero el Comité Disciplinario de la Liga Panameña de Fútbol (LPF) dictaminó las sanciones a los clubes del Tauro F.C. y C.D. Plaza Amador, luego de que sus barras protagonizaron una trifulca, en donde resultó herida una persona.

Poco más de una semana después, un grupo de aficionados del Paraná invadió la cancha de Vila Capanema, en Curitiba, a cinco minutos del final del partido contra el Uniao de Francisco Beltrao, que perdían por 1-3, con la intención de agredir a los jugadores de su equipo, que reaccionó rápido y pudo resguardarse a tiempo en los vestuarios.

Y en otra situación violenta reciente, el autobús del Gremio fue apedreado por hinchas de Internacional, su máximo rival de Porto Alegre, dejando igualmente varios jugadores del plantel heridos, entre ellos el paraguayo Mathías Villasanti y el colombiano Jaminton Campaz.

En Uruguay, fue suspendida este sábado la quinta fecha del Torneo Apertura tras las amenazas recibidas por los árbitros durante los partidos entre el Nacional-Torque y Peñarol-Danubio. La Asociación Uruguaya de Árbitros de Fútbol (AUDAF) tomó la decisión luego de una reunión en la que por consenso se llegó a esta instancia. «AUDAF no admite ni admitirá ningún tipo de declaraciones, amenazas ni agresiones que involucren a nuestros asociados o nuestra actividad», añade el documento.