Sánchez y Feijoo quedan en verse pronto cuando este lidere el PP y la oposición

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado MADRID | LA VOZ

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Juan Carlos Hidalgo | EFE

Revilla se refiere al líder de la Xunta como «el auténtico prior» del PP

14 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijoo coincidieron este sábado por primera vez desde que el gallego anunció su paso al frente para liderar el PP. Un breve saludo en La Palma antes de compartir mesa con el resto de presidentes autonómicos, autoridades canarias y otros cargos del Gobierno desplazados a la isla. Pero fue ayer en el marco de la conferencia de presidentes, en una breve conversación en un aparte, cuando el responsable del Ejecutivo y el futuro líder de la oposición se emplazaron a verse tranquilamente una vez transcurra el congreso popular que acogerá Sevilla dentro de tres semanas.

De momento, la relación a futuro entre Sánchez y Feijoo parece caminar por vías más asfaltadas por las que transcurrió con Casado como líder de la oposición, donde los baches acabaron transformados en muros infranqueables como para las reformas pendientes de órganos como el Consejo General del Poder Judicial, caducado hace tres años.

«Será no cuando tenga que decir no, y será sí cuando toque decir que sí», avanzó el de Os Peares ante la cúpula del PPdeG cuando oficializó su candidatura. Ayer en La Palma fue un sí, mostrando su apoyo a la postura del Gobierno para paliar la crisis humanitaria y socioeconómica derivada de la invasión rusa en Ucrania. Pero también exigiéndole que el acuerdo «no debe ser una mera declaración de intenciones, sino que debe incluir compromisos claros y concretos», trasladaron fuentes próximas al jefe del ejecutivo gallego.

Aunque técnicamente Feijoo no será presidente del PP hasta el 1 de abril, los dirigentes populares ya lo tratan como líder del partido, y los responsables del Gobierno lo aprecian como jefe de la oposición, con la correspondiente orden de Moncloa de no concederle ni un centímetro, sin esperar siquiera a su nombramiento, tal y como se pudo apreciar a lo largo de esta semana.

Urkullu, Revilla y García-Page

Feijoo coincidió ayer también con el lendakari, un Íñigo Urkullu con el que mantiene una gran sintonía. El PNV ya advirtió recientemente que con la llegada de Feijoo a Génova sus relaciones con los populares serían revisadas. También hace buenas migas con el presidente cántabro, un Miguel Ángel Revilla (PRC), casado con una lucense, que en una de sus apariciones televisivas se refirió al gallego como «un gran reserva». El líder cántabro se refirió ayer a esta circunstancia sobre la ascendencia de Feijoo dentro de su partido: «Pasaban todos a consultar y a recibir instrucciones como el auténtico prior de ese convento».

A Feijoo se le pudo ver también ayer intimando con el socialista Emiliano García-Page. El presidente manchego es el gran verso suelto que queda dentro del PSOE, y tampoco ha ocultado nunca la buena sintonía que mantiene con el todavía líder de la Xunta. Lo demostró desatendiendo las presiones de Ferraz a sus barones para que se descolgaran de la cumbre organizada en Santiago por el presidente de la Xunta el pasado curso para fijar postura sobre el modelo de financiación autonómica.

Ayer también estaba en La Palma Abel Caballero, a quien Feijoo no perderá de vista cuando se traslade a Madrid. El alcalde de Vigo participó en la cumbre canaria en calidad de presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

Otra de las grandes novedades en la Conferencia de Presidentes celebrada ayer fue la presencia del presidente catalán, Pere Aragonès, quien garantizó que dejaría de acudir a estas convocatorias, pero que ayer justificó su asistencia por «la excepcionalidad del momento». El dirigente independentista de ERC llegó tarde a la plaza del Museo Arqueológico Benahoarita de Los Llanos de Aridane de forma premeditada para no aparecer en la foto de familia junto al rey.