Investigadores tratan de conocer el origen que precipitó un cambio muy profundo en el clima mundial hace un millón de años
23 nov 2022 . Actualizado a las 19:15 h.Hace 1,3 millones de años, durante el período conocido como Pleistoceno Medio (MPT), hubo un cambio muy profundo en el clima. Hasta ese momento las glaciaciones se producían cada 40.000 años, pero a partir de entonces la cadencia pasó a ser de 100.000 años. El motivo que desencadenó semejante alteración resulta una incógnita. En buena medida por la falta de información sobre ese momento. En el hemisferio norte los núcleos de hielo ártico más antiguos solo se remontan unos 125.000 años.
Aunque hay un lugar en el mundo, en el extremo nororiental de Rusia, que se encuentra por encima del Círculo Polar Ártico y que nunca ha estado cubierto por glaciares: el lago El'gygytgyn. En el 2009 la científica polar Julie Brigham-Grette dirigió un equipo internacional de científicos al lago y perforaron un núcleo de sedimentos de 685,5 metros, que representa aproximadamente los últimos 3,6 millones de años de la historia de la Tierra. Con esta información, pudieron reconstruir, por primera vez, las condiciones climáticas en el Ártico durante el MPT. Los investigadores han podido saber cómo eran las condiciones en esa zona de la Tierra, pero reconocen que todavía no hay suficientes datos para desvelar el origen.
En el 2019 la revista Science publicó una hipótesis que sigue siendo la más respaldada. Al parecer el responsable habría sido un suceso oceánico que se registró en el hemisferio sur y que modificó la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. Según los autores hubo una reducción en el aporte de agua profunda, de tal manera que al haber menos intercambio entre el fondo y la superficie, aumentó la estratificación, que actúa como una barrera. Esto impidió después que llegase agua rica en CO2 a la parte superficial y, como consecuencia, el planeta dejó de calentarse.
Los investigadores señalan además que después este suceso, los niveles ya no volvieron a recuperarse. Y ese menor dióxido de carbono condujo a un nuevo sistema de equilibrio, que hoy es de cien mil años. Esta teoría confirma que el clima no se comporta de forma lineal y que pequeños cambios en el sistema, como es en este caso que en una zona del planeta se reduzca el intercambio de agua entre el fondo y la superficie, pueden tener grandes consecuencias.