El Gobierno portugués limitará los márgenes de beneficio de las petroleras
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El Ejecutivo de Costa tiene previsto dar luz verde a la ley antes del 23 de mayo
08 abr 2022 . Actualizado a las 17:57 h.Los precios de los carburantes en Portugal rozan de media los 2 euros el litro. No importa si se trata de diésel o gasolina. Los vecinos lusos pagan más que los españoles antes y después de impuestos, según datos del Boletín Mensual del Petróleo.
Ni siquiera descontando el cepillo de Hacienda, más exigente que la española, logran abaratar el recibo. Allí donde un gallego paga (descontando impuestos) 47,3 y 54 euros por llenar un depósito de 55 litros de gasolina y diésel, respectivamente, un portugués tiene que abonar 54 y 60,5 euros.
No es una novedad, siempre ha sido así, aunque la crisis energética y la guerra en Ucrania han añadido más presión sobre los hombros de los reguladores y legisladores, que apuran los plazos para poner coto a los márgenes de beneficio de las grandes petroleras a golpe de ley.
Según anunció este viernes el Ministro de Ambiente, Duarte Cordeiro, y recoge Público (Portugal) el Gobierno tiene previsto dar luz verde antes del 23 de mayo una norma que permitirá limitar los márgenes de beneficio de las grandes distribuidoras de combustible en un país donde sus propios dirigentes han reconocido que no existe competencia en el mercado de los carburantes. «Las autoridades de competencia, entre otras, vinieron a decir que era obvio que nunca nadie había detectado pactos de precios en los combustibles en Portugal. Personalmente creo que basta con andar por la carretera para percibir que ese acuerdo existe», justificó su antecesor en el cargo, Matos Fernandes, a mediados del pasado mes de marzo.
La ley ya se hizo pública en el mes de octubre, pero todavía no hay acuerdo sobre cómo se aplicarán esos límites o a quién se impondrán. Y uno de los problemas que se ha encontrado el Gobierno portugués es la dificultad para conocer con exactitud cuáles son los márgenes de comercialización de las grandes compañías como Galp y determinar, en consecuencia, si los precios de venta son abusivos. Sí se sabe que será la entidad reguladora del sector la que hará una propuesta.
Impuesto a los beneficios extraordinarios
En el punto de mira también están las eléctricas. El Gobierno de Costa sopesa la introducción de un impuesto sobre los beneficios extraordinarios que han obtenido gracias a la cotización desorbitada del gas en el mercado. Se trata de un gravamen similar al que introdujo el Ejecutivo español en el mes de octubre y que amplió a finales de marzo. El ministro de Economía y Mar, Antonio Costa Silva, aseguró este viernes que «no podemos hostigar a las empresas, pero lo que vamos a hacer es hablar con ellas y, probablemente, considerar un impuesto sobre los beneficios extraordinarios que están teniendo las empresas», deslizó.